La institucionalidad de Bermejo declaró estado de emergencia ante la crisis de carburantes, la amenaza de un déficit de gas y la persistencia de largas filas por gasolina y diésel, situación que mantiene en alerta a autoridades cívicas y departamentales. La asambleísta departamental Paola Chipana, oriunda de ese municipio, informó este martes que el plazo otorgado al Gobierno Nacional para presentar una solución vence este viernes y advirtió que, si no hay respuesta, desde el lunes 5 de octubre se convocará a movilizaciones.
Chipana explicó que la preocupación principal gira en torno a la declinación del pozo Bermejo X-44, de donde se extrae el gas para el servicio domiciliario en el municipio. Recordó que en las últimas semanas ya se habían pronunciado otras autoridades sobre este problema y que, ante la presión social y la posibilidad de protestas, llegó a Bermejo un comité enviado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Sin embargo, afirmó que hasta ahora no existe una respuesta concreta que resuelva de manera definitiva la situación.
“Nosotros ya estamos en estado de emergencia (…) Los bajones de presión son realmente grandes y considerables. Hace 15 días se emitió el voto resolutivo conminando a autoridades nacionales, al Ministerio de Hidrocarburos que baje a la población. Si bien han mandado un pequeño comité de YPFB, no nos han dado la respuesta que queríamos. Ellos quieren plantear una regasificadora y eso incluye un aumento de tarifas. No nos satisface la respuesta”, señaló.
La asambleísta precisó que este viernes concluye el plazo de 15 días fijado para que autoridades del área de Hidrocarburos lleguen al municipio con una propuesta. En caso de incumplimiento, anunció que el lunes se activarán medidas de presión, comenzando con una marcha de protesta. “Si no vienen las autoridades a Bermejo, el lunes tomaremos las calles. El Comité Cívico, las instituciones en general porque el gas es una necesidad, es un recurso básico que no nos pueden cortar. Nosotros tenemos todo el derecho a exigir la continuidad del servicio. Vamos a salir a marchar y también tomar otras decisiones porque el pueblo está sufriendo”, manifestó.
Chipana también se refirió a la situación de los carburantes en general y descartó que el levantamiento de la subvención al diésel, dispuesto mediante el Decreto Supremo 5716, haya resuelto los problemas de abastecimiento. Según dijo, las filas continúan en las estaciones de servicio y el desabastecimiento afecta incluso a la zafra, en un momento en que IABSA se encuentra moliendo, pero enfrenta dificultades para sacar el producto porque el transporte depende del diésel.
“Allá hay filas grandes, de 120, 200 autos, por gasolina y por diésel. Por diésel se duplicó y aparte estamos en el proceso de la zafra, IABSA está moliendo y no pueden sacar el producto porque el diésel subió y los camiones se mueven con ese combustible. Las colas son enormes. Estamos pasando por crisis de gas, diésel y gasolina”, afirmó.
Antes de este pronunciamiento, la dirigencia cívica ya había planteado alternativas, entre ellas la reactivación de los trabajos en el pozo Bermejo X-46, como parte de las demandas para atender la emergencia que atraviesa el municipio.