El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, arribó a Bolivia con el propósito de concretar una asistencia financiera por un monto de 4.500 millones de dólares. Este apoyo económico estará acompañado por un respaldo técnico por parte del BID, orientado a impulsar el desarrollo en sectores prioritarios del país, según indicó el propio Goldfajn. Las reuniones sostenidas con autoridades gubernamentales y representantes empresariales reflejan un ambiente optimista respecto a esta colaboración.

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, detalló que los fondos se destinarán principalmente a áreas como salud, educación, construcción de carreteras, infraestructura y programas de desarrollo social, buscando fortalecer el progreso integral del país.

El Banco Interamericano de Desarrollo es el principal socio multilateral de Bolivia, con una trayectoria de más de seis décadas financiando proyectos en las nueve regiones del territorio nacional. Su oficina local es la más grande entre las organizaciones multilaterales que operan en el país, contando con un equipo residente que facilita la gestión y seguimiento de sus iniciativas.

Actualmente, el BID mantiene vigentes 25 operaciones de préstamo por un total de 2.553 millones de dólares, además de donaciones que suman 48,8 millones y 53 programas de cooperación técnica activos con un valor de 17,4 millones de dólares. Para el periodo 2026-2028, se prevé una cooperación financiera que sextuplica la inversión de los tres años anteriores, alcanzando los 4.500 millones de dólares.

Las prioridades de inversión se concentran en infraestructura y conectividad, con un énfasis especial en transporte, energía, agua y saneamiento, sumando una cartera de 1.190 millones de dólares. En el ámbito vial, se han rehabilitado o construido 200 kilómetros de carreteras principales, logrando una reducción del 32% en los tiempos de viaje y una disminución del 70% en la cantidad de personas lesionadas por accidentes de tránsito, mejorando notablemente la seguridad vial.

En el sector aeroportuario, las mejoras implementadas han incrementado el flujo de pasajeros en más de 250 mil personas. Los proyectos de modernización incluyen trabajos en terminales aéreas, destacando las recientes intervenciones en Uyuni y Tarija, esta última aún en proceso de ejecución.

El desarrollo rural y la productividad constituyen otro foco esencial para el BID. Más de 48.800 pequeños productores han incrementado su rendimiento gracias a la asistencia técnica y la incorporación de tecnologías. La producción por hectárea se ha elevado en un 92%, mientras que el valor comercial de los productos aumentó más del 300%. Además, se implementaron sistemas de riego en 22.660 hectáreas y se conectaron 20.388 hogares rurales a la red eléctrica, mejorando las condiciones de vida y trabajo en estas comunidades.

En salud, agua y saneamiento, el BID desempeñó un papel crucial durante la emergencia sanitaria generada por la pandemia de Covid-19, brindando apoyo financiero directo a 1.750.000 personas para mitigar sus efectos. En cuanto al acceso a servicios básicos, se beneficiaron más de 11.000 hogares con agua potable y alrededor de 13.500 con sistemas de alcantarillado. También se construyeron o ampliaron diez plantas de tratamiento de aguas residuales, contribuyendo a la mejora ambiental y sanitaria.

El sector privado también ha recibido un significativo impulso, especialmente a través de BID Invest, que en 2025 financió a más de 76.000 micro, pequeñas y medianas empresas, de las cuales cerca de 23.500 están lideradas por mujeres. Entre los proyectos destacados está la conservación de más de 107.000 hectáreas de bosque en la Amazonía boliviana, en Pando, bajo prácticas sostenibles. Asimismo, la producción de pulpa de açaí experimentó un notable crecimiento, pasando de 10,5 toneladas en 2022 a 155,5 toneladas en 2024, con un aumento significativo en los ingresos generados.

Finalmente, la sostenibilidad climática y la prevención de desastres naturales constituyen un eje fundamental en la intervención del BID en Bolivia. Entre 2016 y 2022, aproximadamente el 35% de los proyectos financiados, equivalentes a 1.222 millones de dólares, estuvieron orientados a combatir el cambio climático y fortalecer la resiliencia ante eventos adversos.

Esta nueva etapa de cooperación financiera y técnica entre el BID y Bolivia promete consolidar avances en múltiples sectores clave para el desarrollo sostenible y el bienestar de la población

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