Este viernes se mantiene la interrupción en varias carreteras del país, protagonizada por grupos vinculados a la Central Obrera Boliviana (COB), que rechazan la implementación del Decreto Supremo 5503, el cual elimina la subvención de hidrocarburos.
Estos bloqueos están generando impactos negativos en diversos sectores, entre ellos el turismo, el transporte y la producción nacional. Alan Huaman, presidente de la Federación de Guías de Turismo, alertó sobre la exigencia de un pago de Bs 100 por turista para permitir el paso en los puntos de bloqueo, lo que perjudica gravemente a la actividad turística.
Por su parte, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) estima que cada día de bloqueo ocasiona pérdidas cercanas a los 10 millones de dólares para el sector productivo. María Esther Peña, subgerente general del IBCE, destacó que las interrupciones afectan a importadores, exportadores, comerciantes y transportistas, además de comprometer la integridad de productos perecederos que permanecen en tránsito.
Asimismo, los viajeros se ven obligados a cubrir costos adicionales por trasbordos para continuar sus desplazamientos, lo que incrementa sus gastos y prolonga el tiempo de viaje. Estas circunstancias evidencian el impacto económico y social que generan las medidas de protesta en el país
