El diputado José Luis Porcel destacó la necesidad de implementar una nueva Ley de Inversiones en el país, que permita atraer capital extranjero para la explotación de los recursos naturales, garantizando al mismo tiempo que los beneficios económicos también favorezcan a la población boliviana. Según señaló, esta normativa debe ser aprobada por la Asamblea Nacional y complementarse con el reciente decreto 5503, cuya finalidad es no solo eliminar las subvenciones en los precios de los combustibles, sino también incentivar la inversión extranjera.
Porcel enfatizó que la legislación debe equilibrar los intereses del Estado y de los inversionistas, asegurando que la llegada de capitales foráneos no solo implique riesgos para quienes invierten, sino que también deje réditos significativos para el país. En este sentido, subrayó la importancia de que la nueva ley promueva la transferencia tecnológica y la capacitación del recurso humano local, elementos clave para el desarrollo sostenible a largo plazo.
El diputado hizo hincapié en que la seguridad jurídica es un requisito indispensable para atraer inversiones, ya que durante las últimas dos décadas las restricciones impuestas dificultaron la llegada de capitales extranjeros, a pesar de la disponibilidad global de fondos. Porcel recordó que Bolivia carece de los recursos humanos, la tecnología y el capital necesarios para explotar plenamente sus recursos naturales, por lo que la inversión extranjera resulta fundamental para suplir estas carencias.
Asimismo, insistió en que el país debe obtener beneficios concretos de esta apertura, no solo en términos financieros, sino también en la formación de capacidades y en la incorporación de tecnologías que puedan ser útiles en el futuro. El parlamentario señaló que el decreto 5503 abre una ventana de oportunidad para la inversión extranjera directa, algo imprescindible tras años de políticas estatistas que no lograron aprovechar adecuadamente los recursos naturales nacionales.
En relación con las críticas provenientes de la Central Obrera Boliviana (COB), Porcel calificó su postura como una hipocresía y afirmó que la organización sindical ha actuado como un brazo político de ciertos sectores, sin defender efectivamente a los trabajadores. A su juicio, el país no requiere soluciones superficiales, sino medidas profundas, como las que plantea el decreto 5503, para reactivar la economía y estimular la inversión extranjera que impulse el desarrollo nacional
