A apenas dos días de la reunión entre Rodrigo Paz y José Antonio Kast en Chile, el Gobierno boliviano anunció su intención de reactivar el corredor ferroviario Arica–La Paz, con el objetivo de sumar una nueva vía para el transporte de carga de exportación e importación y elevar el movimiento anual de mercancías de 2,7 a 3,1 millones de toneladas.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, explicó que el Ejecutivo trabaja junto al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en una hoja de ruta ferroviaria que será presentada la próxima semana y que abarcará los principales corredores del país. Según detalló, el documento incluirá los tramos Arica–La Paz, El Alto–Viacha–Huaquicuno y Montero–Bulo Bulo, además de la interconexión entre la red oriental y la red occidental.
“La próxima semana ya se presenta la hoja de ruta trabajada con la CAF. Se van a ver todos los tramos ferroviarios del país: Arica–La Paz, El Alto–Viacha–Huaquicuno, Montero–Bulo Bulo y, sobre todo, la interconexión de la red oriental con la red occidental”, señaló Zamora al referirse al avance de la planificación.
La propuesta se enmarca en el plan de hiperconectividad impulsado por el presidente Rodrigo Paz, una estrategia orientada a reforzar la producción nacional y ampliar las opciones para el traslado de mercancías. En ese contexto, el ministro sostuvo que la iniciativa tendrá impacto no solo en la actividad exportadora, sino también en el trabajo de los transportistas y de otros sectores vinculados al movimiento de carga.
“Con el plan de hiperconectividad que tiene el Gobierno y el presidente va a haber un gran incremento de carga, tanto para nuestros transportistas como para otros medios de transporte”, afirmó.
En la actualidad, más del 80% de la carga boliviana destinada al exterior utiliza los puertos de Arica y Antofagasta. Ese flujo depende en gran medida de unos 300 camiones que diariamente trasladan productos hacia y desde ambos terminales, una dinámica que expone al sector a dificultades logísticas y demoras en frontera que terminan afectando al ámbito privado.
En ese escenario, la reactivación del corredor Arica–La Paz aparece como una alternativa para recuperar el transporte ferroviario de mercancías hacia el Pacífico. El proyecto contempla trabajos menores de mejoramiento de la vía, inversiones en patios de carga y la habilitación de un nodo intermodal en El Alto, infraestructura considerada clave para completar el corredor del lado boliviano.
La meta oficial es que el movimiento de carga pase de 2,7 a 3,1 millones de toneladas al año y que se reduzca la dependencia del transporte exclusivamente por carretera. Zamora insistió en que el objetivo del Gobierno es que el tren vuelva a operar con conexión directa al puerto chileno.
“Vamos a tocar el corredor ferroviario Arica–La Paz. La idea es que nuestros trenes vayan hasta puerto chileno y no lleguen solamente hasta la frontera”, afirmó.
El ministro añadió que el Ejecutivo avanzará de manera progresiva en la planificación y ejecución de los proyectos ferroviarios, con la intención de concretar mejoras en la conectividad nacional y fortalecer la infraestructura de transporte del país.