El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó la captura de Delenberg de Souza, ciudadano brasileño de 33 años, identificado por las autoridades como un integrante de alto rango del Primer Comando de la Capital (PCC), organización criminal de origen brasileño.
La información fue dada a conocer durante una conferencia de prensa realizada en Santa Cruz, en la que también participó el comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Álvarez. Según explicó el ministro, la aprehensión se concretó el martes 3 de noviembre, cerca de las 18:00, como resultado de labores de inteligencia desarrolladas por la institución policial.
Oviedo señaló que el detenido enfrenta órdenes de aprehensión en Brasil por delitos vinculados con el narcotráfico, el tráfico de armas y el crimen organizado. Además, indicó que, de acuerdo con datos proporcionados por autoridades judiciales brasileñas, el ciudadano cuenta con una sentencia de 10 años, seis meses y 16 días de prisión.
La autoridad también afirmó que el investigado estaría relacionado con cargamentos de cocaína que, en conjunto, superan las 1,3 toneladas. “Este individuo es un alto miembro del PCC, es por eso la importancia de esta noticia”, manifestó Oviedo al referirse al caso.
Por su parte, el comandante general de la Policía detalló que el ciudadano brasileño ya había sido capturado en Brasil en dos oportunidades durante 2003, en hechos vinculados con cargamentos de 871 y 450 kilogramos de cocaína, respectivamente.
Álvarez explicó que, según la información de inteligencia, la función atribuida al detenido dentro de la organización criminal era coordinar el transporte de sustancias controladas desde Bolivia hacia Brasil. Añadió que habría utilizado la zona fronteriza de San Ignacio de Velasco, en Santa Cruz, como parte de sus operaciones, mientras que en territorio brasileño mantenía vínculos operativos con el estado de Mato Grosso.
El jefe policial también indicó que desde la ciudad de Santa Cruz se habrían desarrollado actividades relacionadas con transacciones económicas y presunto lavado de activos. “La función de este alto miembro del PCC era la articulación para el transporte de sustancias controladas desde Bolivia hasta el Brasil”, afirmó.
Oviedo informó además que, según los registros migratorios revisados, el último ingreso del ciudadano brasileño a Bolivia se produjo el 18 de marzo de 2024. Sostuvo que su permanencia en el país era irregular y destacó que el operativo fue resultado de la coordinación con la Policía Federal de Brasil y sus grupos especiales de frontera, en el marco de las acciones conjuntas contra el crimen organizado.