Ciudad de México vivió este sábado una celebración multitudinaria del Día de Muertos que, en su décima edición, volvió a llenar de color, música y figuras monumentales las avenidas del centro de la capital. El desfile, que nació hace 10 años inspirado en una escena de James Bond, reunió esqueletos gigantes, carros alegóricos y miles de artistas con máscaras y tocados de pluma en un ambiente descrito por asistentes como “colorido”, “dramático” y hasta “salvaje”.
La jornada convirtió al corazón de una ciudad de unos 9,1 millones de habitantes en una especie de carnaval dedicado a una de las tradiciones más emblemáticas de México. Entre el público, la turista portuguesa Ana Suares, de 32 años, dijo a la AFP que la experiencia le parecía fascinante por la alegría de la gente, los maquillajes y las flores, y destacó el espíritu colectivo con el que se honra a quienes ya no están.
Este año, el desfile sumó además un elemento de gran escala: una catrina de 11 pisos de altura instalada en pleno Zócalo, la plaza principal de la capital. La imponente figura, un esqueleto vestido con elegancia y adornado con accesorios femeninos, se convirtió en uno de los principales atractivos de la celebración.
El Día de Muertos en México combina elementos precolombinos con las conmemoraciones católicas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, que se celebran el 1 y el 2 de noviembre. En torno al desfile, el ambiente se completó con una feria improvisada de vendedores de artesanías y accesorios, como tocados de flores y máscaras, además de puestos ambulantes donde maquilladoras transformaban los rostros de los asistentes en calaveras brillantes y estilizadas.
Una de ellas, Angie Covarrubias, de 29 años, contó que había mucha demanda de personas que querían maquillarse. Mientras atendía a un turista y otros ocho esperaban su turno, explicó que por 11 dólares los rostros quedaban convertidos en elegantes calaveras.
La celebración, sin embargo, no siempre tuvo este formato. Antes, el Día de Muertos era sobre todo una fiesta familiar, centrada en la visita a los cementerios y en la colocación de altares con la comida preferida de los difuntos. La transformación hacia el desfile masivo comenzó después de la película “Spectre”, de James Bond, que abre con el espía británico caminando entre una multitud disfrazada de muertos en el centro de Ciudad de México.
Miguel Ángel Mancera, exalcalde de la capital entre 2012 y 2018, recordó que fue precisamente esa influencia la que impulsó la organización del primer desfile. Según dijo a la AFP, después de la película comenzó a escuchar de forma insistente preguntas sobre cuándo se haría el evento.
La alcaldía estima que más de medio millón de turistas participaron en esta edición, que coincidió con el fin de semana del Gran Premio de Fórmula 1 en la ciudad. Entre ellos estuvo la japonesa Naomi Tomi, de 27 años, quien viajará a la F1 pero aseguró que su principal interés era el Día de Muertos, una tradición que conoció a través de la película “Coco”, de 2017. Dijo que quería verlo al menos una vez en la vida y que la experiencia superó lo que esperaba.
El carácter del festejo también ha cambiado, según observó el académico Roberto Montalvo, de la Universidad Iberoamericana, al señalar que una celebración antes íntima pasó a convertirse en un evento masivo que se adapta a la presencia de visitantes. En una línea similar, Heidi Meza, de 50 años, opinó que lo que se muestra en el desfile funciona más como un espectáculo orientado al extranjero, aunque ella sigue asistiendo desde 2021.