Los 16 equipos que conforman la División Profesional de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) emitieron un comunicado conjunto en respuesta a las recientes declaraciones de los dirigentes de Wilstermann, tras confirmarse el descenso del club mediante una votación unánime en el Consejo Superior.
En el documento, los clubes manifestaron un rechazo contundente a cualquier intento de presión, intimidación o amenaza que busque influir, deslegitimar o vulnerar las resoluciones soberanas del Consejo de la División Profesional, haciendo referencia a los comentarios realizados luego de la decisión deportiva.
El pronunciamiento enfatiza que la resolución adoptada es definitiva y no está sujeta a modificaciones. Se establece claramente que la decisión de no alterar el formato del campeonato para la temporada 2025 es autónoma, legítima e irrevocable por parte de los miembros de la División Profesional, descartando así cualquier revisión relacionada con el torneo.
Además, los clubes dejaron en claro que no se considerará bajo ningún concepto la modificación de ascensos o descensos para la temporada en cuestión, cerrando formalmente la posibilidad de que Wilstermann mantenga su lugar en la División Profesional.
El comunicado advierte también sobre las consecuencias de recurrir a instancias fuera del ámbito deportivo. Cualquier acción legal emprendida por Wilstermann ante la justicia ordinaria será considerada una grave infracción a la normativa vigente, y de concretarse, el caso será remitido al Congreso Ordinario de la FBF, programado para enero de 2026. En dicha instancia, se contempla la aplicación de la sanción máxima prevista en el Estatuto federativo: la expulsión del sistema del fútbol.
Los clubes hicieron un llamado al equipo cochabambino para que modifique su actitud pública, solicitando el cese inmediato de conductas confrontacionales y declaraciones irresponsables por parte de sus dirigentes.
Finalmente, el comunicado expresó un respaldo unánime y firme al presidente de la FBF, Fernando Costa, en un contexto de creciente tensión tras las polémicas declaraciones del representante de Wilstermann, Jorge Ferrufino, quien afirmó que la decisión equivalía a “declarar la guerra a Cochabamba” y protagonizó un incidente con periodistas locales
