La Caja Nacional de Salud (CNS) en Tarija rechazó que una resonancia magnética en el Hospital Obrero tenga un costo de 11.703 bolivianos, luego de las denuncias de pacientes que recibieron esa información tras ser derivados desde el Hospital Regional San Juan de Dios, donde el equipo para ese estudio no está funcionando.
Las quejas surgieron después de que Diario El País difundiera el caso de personas que no pudieron acceder a sus resonancias en el hospital público y fueron enviadas a la CNS. Según los denunciantes, en el Hospital Obrero les informaron que debían cancelar el monto observado. Incluso mostraron la orden correspondiente, en la que figura el número de cuenta 1-6029579 a nombre de la Caja Nacional de Salud y la cifra cuestionada.
Frente a esos reclamos, la administradora regional de la CNS en Tarija, Fabiola López, aclaró que el monto no corresponde a un solo estudio, sino a la suma de varios procedimientos realizados en distintas zonas del cuerpo. Explicó que el resonador es un equipo especializado y que el cobro se calcula por regiones, como cerebro, columna o pelvis, entre otras.
“Los pacientes que han facturado montos elevados que ascienden a los 11 mil, generalmente son pacientes que han recibido varios procedimientos, varias resonancias. El resonador es un equipo sofisticado, se hace por regiones: cerebro, columna, pelvis, etc. Eso se suma y se hace el monto total”, señaló.
López precisó además que las tarifas varían según el área examinada. Como ejemplo, mencionó que la resonancia de cerebro cuesta 3.900 bolivianos y la de cadera 2.900 bolivianos. Añadió que esos aranceles se mantienen desde hace entre 15 y 20 años, aunque actualmente se analiza una modificación para reducirlos.
“Los aranceles han sido establecidos por la Oficina Nacional y han sido autorizados por el Honorable Directorio de la Caja Nacional. Actualmente estamos con informes técnicos para hacer las modificaciones de los aranceles para que sean acordes a la realidad social”, indicó, al aclarar que cualquier rebaja deberá ser aprobada por ese Directorio, integrado por representantes de las empresas afiliadas.
La administradora también reconoció que uno de los problemas actuales en el Hospital Obrero es la acumulación de pacientes en lista de espera, debido a que el resonador del San Juan de Dios se encuentra en mantenimiento. Según explicó, esa situación ha incrementado la demanda del servicio en la CNS.
“Ahora se siente un poco más, porque Tarija solo cuenta con dos hospitales de tercer nivel (…) Nuestros asegurados no pagan absolutamente nada, pero sí los de afuera y de otros seguros. Para el pago se apersonan por Administración, hacen el depósito y con el voucher programan el estudio”, afirmó.
López sostuvo que, por el volumen de pacientes, la espera puede extenderse hasta dos semanas. Sin embargo, aseguró que los casos de emergencia reciben atención prioritaria, tanto si se trata de asegurados como de personas externas que requieran el estudio.