La dirección distrital de educación ha confirmado la aprobación de recursos financieros destinados a la construcción de una nueva infraestructura para la Unidad Educativa Bolivia. Este significativo avance en el proyecto ha requerido el traslado temporal del turno vespertino de dicha institución a las instalaciones de la Unidad Educativa San Antonio II.
A pesar de la luz verde para el financiamiento, el inicio de los trabajos de edificación experimentó una demora inicial. Las autoridades educativas explicaron que la puesta en marcha de las labores marca el comienzo del cronograma de entrega de la obra. No obstante, y tras una reciente movilización, las actividades de demolición para la nueva construcción han comenzado finalmente.
En otro frente, la Unidad Educativa Teresa de Calcuta enfrenta desafíos estructurales. Durante el mes de enero, un segmento de la pared posterior de la escuela colapsó, generando informes técnicos que alertan sobre riesgos para la seguridad tanto de los estudiantes como del personal docente. Se ha evaluado la necesidad de reconstruir esta sección del muro, lo cual implica que el plantel debe permanecer desocupado mientras se realizan las obras.
Ante esta situación, se propuso la reubicación provisional de los estudiantes a la Unidad Educativa Carmen Mealla. Sin embargo, tras un encuentro con la junta escolar de Carmen Mealla, surgió un desacuerdo: si bien aceptan acoger a los alumnos en el turno de la tarde, mostraron reticencia a la incorporación de estudiantes adicionales en el turno matutino. La resolución para el turno de la mañana permanece pendiente.
Con el objetivo de encontrar soluciones consensuadas y expeditas, especialmente ante la inminente temporada de lluvias que podría agravar los riesgos, se ha programado una reunión crucial para hoy. En este encuentro participarán las juntas escolares y las directoras de ambas unidades educativas, buscando un acuerdo que garantice la continuidad educativa y la seguridad de la comunidad estudiantil
