La Gobernación de Tarija enfrenta serias dificultades financieras tras la ejecución de dos débitos automáticos que han afectado gravemente al sistema de salud regional. El primer descuento, por un monto de 6 millones de bolivianos, se originó a raíz de un proyecto de riego inconcluso en la comunidad de Timboy, mientras que el segundo, por 8 millones, fue realizado por el Ministerio de Salud para cubrir el pago del Bono de Vacunación a los trabajadores del sector sanitario.

Según el gobernador Oscar Montes, el débito relacionado con el proyecto de riego se debe a irregularidades administrativas en gestiones anteriores, lo que permitió que la empresa encargada del proyecto acudiera a instancias judiciales para reclamar pagos pendientes y otras solicitudes económicas que la Gobernación no pudo evitar. Este caso forma parte de varios procesos legales que la administración departamental ha perdido en los últimos años, algunos con montos reducidos, pero otros sin posibilidad de apelación.

Montes también cuestionó la falta de apoyo por parte de la Procuraduría General del Estado, entidad que debería haber defendido los intereses del Gobierno Departamental en estos procesos. Actualmente, se están revisando varios proyectos con dicha instancia para verificar la legalidad de las órdenes judiciales, ya que en ciertos casos podrían haberse otorgado beneficios civiles que exceden lo estipulado en los contratos originales.

El segundo débito, efectuado por el Ministerio de Salud, implicó la retención de 8 millones de bolivianos de las cuentas de la Gobernación para financiar el Bono de Vacunación. Esta medida dejó sin liquidez a diversas instituciones clave dentro del sistema de salud regional. Antes de este descuento, la Gobernación disponía de 29 millones de bolivianos en sus cuentas bancarias, de los cuales 18 millones estaban destinados al Sistema Único de Salud (SUS) para la adquisición de medicamentos y servicios esenciales. Los fondos restantes correspondían a unidades como el Hospital Regional San Juan de Dios, el Banco de Sangre, el Servicio Departamental de Salud (Sedes), Intraid, el Materno Infantil, San Jacinto y el Fondo GNV.

En cuanto a los recursos propios de la Gobernación, las regalías sumaban apenas 112.000 bolivianos y el Impuesto Especial a los Hidrocarburos y Derivados (IEHD) 107.000 bolivianos, cifras que reflejan la limitada capacidad financiera de la entidad.

Montes subrayó que todos los recursos disponibles en el banco estaban asignados exclusivamente al sector salud y que, a diferencia de otras regiones, en Tarija no se ha dispuesto de esos fondos para otros fines, manteniendo la administración directa por parte de los responsables de los establecimientos sanitarios.

Ante esta situación, la Gobernación ya ha comunicado formalmente al Ministerio de Salud su imposibilidad económica para reponer los recursos descontados, lo que evidencia la delicada situación financiera que atraviesa el sistema de salud departamental y la necesidad de buscar soluciones urgentes para garantizar la continuidad de sus servicios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts