Boca Juniors se quedó este domingo con una nueva edición del superclásico del fútbol argentino al imponerse por 1-0 sobre River Plate en La Bombonera, en un partido correspondiente a la penúltima jornada del Torneo Clausura.
El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena resolvió el encuentro con un gol de Lautaro Di Lollo a los 27 minutos y sostuvo la ventaja ante un rival que terminó el clásico con dos futbolistas menos por las expulsiones de Lucas Martínez Quarta, a los 9 minutos, y Gonzalo Montiel, a los 79.
La victoria le permitió a Boca recuperar el liderato de la tabla anual con 60 puntos, uno más que Rosario Central, que el viernes había superado por 1-2 a Sarmiento en Junín. Con ese panorama, el conjunto xeneize dependerá de vencer a Defensa y Justicia en la última fecha para quedarse con el título.
El triunfo también llegó en un momento clave de la temporada para Boca, que ya tiene asegurada su presencia en la final de la Copa Sudamericana, prevista para el 21 de noviembre ante Atlético Mineiro en Barranquilla, y que además deberá afrontar el 14 de noviembre la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield.
A la vez, el resultado le garantizó de manera anticipada la clasificación a la Copa Libertadores del próximo año. En la Zona A, Boca quedó segundo, por detrás de Instituto de Córdoba, que el sábado igualó 3-3 como visitante ante Estudiantes de La Plata.
Del otro lado, River Plate quedó con 23 unidades en la Zona B y deberá esperar a la última jornada, cuando visite a Aldosivi en Mar del Plata, para asegurar su clasificación a la segunda fase del Torneo Clausura, el único título al que puede aspirar en esta temporada.
La derrota dejó además un fuerte malestar en la plantilla del Millonario, que terminó muy enfadada con el arbitraje encabezado por Nicolás Ramírez, en un encuentro que concluyó con dos expulsados del lado visitante.