El Partido Demócrata Cristiano (PDC) enfrenta una compleja situación interna que ha demorado la conformación de la nueva directiva de la Cámara de Diputados. Esta elección, crucial para la gestión 2025-2030 de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), estaba programada inicialmente para el martes 4 de noviembre, durante la primera sesión preparatoria.
La incapacidad para alcanzar un acuerdo entre sus miembros llevó a la comisión ad hoc a declarar un cuarto intermedio, extendiéndose hasta las 9:00 de hoy. Los legisladores del PDC buscan desesperadamente un consenso que permita designar al nuevo presidente de la Cámara, un cargo que corresponde a su frente político debido a la mayoría de votos obtenida en las elecciones generales de agosto.
Ricardo Rada, diputado cruceño y uno de los nombres que resuenan con fuerza para presidir la Cámara Baja, informó que la bancada decidió no asistir a la entrega de credenciales al presidente electo Rodrigo Paz y al vicepresidente Edmand Lara en Sucre. La prioridad, según explicó, es concentrarse en las negociaciones internas y definir la directiva antes del sábado 8 de noviembre, fecha de la posesión oficial. El legislador manifestó la intención de lograr avances significativos para el jueves, tanto en los acuerdos internos como en la configuración de los bloques de mayoría y minoría. Se esperaba que Paz y Lara participaran en estas reuniones para ofrecer orientación y facilitar el consenso, aunque no se confirmó si su mediación logró destrabar las disputas internas.
Por otro lado, la diputada Sandra Rivero, también considerada una firme candidata para la presidencia camaral, lamentó la imposibilidad del PDC de elegir a su representante el martes. Atribuyó el retraso a una percibida falta de experiencia por parte de la jefa de bancada. Rivero expresó su sorpresa ante la coexistencia de cuatro corrientes dentro del partido que buscan influir en la designación, señalando que, tras el balotaje, creyó que la fuerza política actuaría como una unidad, pero las diferencias emergieron tras la elección de la jefatura de bancada.
En contraste, Marlene Miranda, la jefa de bancada, negó categóricamente cualquier división interna. Sostuvo que la demora se debe exclusivamente a cuestiones de tiempo, afirmando que el PDC se mantiene unido y que el cuarto intermedio se dispuso precisamente para unificar criterios y alcanzar un acuerdo.
Desde la oposición, Jorge Tuto Quiroga, líder de la alianza Libre, hizo un llamado urgente al PDC y al propio Rodrigo Paz para que resuelvan el conflicto a la brevedad. Subrayó la proximidad del cambio de gobierno y la imperiosa necesidad de conformar las directivas legislativas, advirtiendo que el país no desea regresar a prácticas de reparto de cuotas de poder. Quiroga enfatizó que el presidente electo debe proponer a sus candidatos para las presidencias de Diputados y Senadores.
La alianza Libre también ha tomado una postura que podría incidir en la elección del presidente de Diputados. Anunció que se negará a apoyar al diputado Manolo Rojas si su nombre es incluido en la plancha de mayoría para la directiva camaral. El senador José Manuel Ormachea confirmó esta posición, indicando que Libre no respaldará a Rojas para la presidencia de la Cámara Baja, argumentando que carece de respaldo moral y que no pueden aceptar que quien fuera abogado de Maximiliano Dávila presida la Cámara.
El exsenador Luis Adolfo Flores, de la línea masista, evaluó la situación como una crisis de fragmentación en el PDC, reflejo del deterioro general de los partidos políticos en Bolivia. Observó que el PDC se encuentra dividido en cuatro facciones y el bloque de Tuto en tres, anticipando un escenario político complejo para los próximos años.
A pesar de la voluntad expresada por los legisladores del PDC para llegar a un entendimiento, hasta el momento no se ha confirmado si las diferencias han sido superadas ni si el frente político llegará a la reanudación de la sesión preparatoria con los nombres definidos para la presidencia y los demás cargos que le corresponden al bloque de mayoría
