El secretario general de la comunidad de Tolomosa, Alfonso Sosa, denunció que un camión repartidor oficial de gas licuado de petróleo (GLP) le cobró Bs 26 por una garrafa, pese a que el precio regulado es de Bs 22,50. La queja se suma a otras observaciones sobre las dificultades de abastecimiento en las comunidades rurales, donde, según testimonios recogidos por el dirigente, incluso se estarían ofreciendo garrafas a precios que llegan hasta Bs 70 en algunas tiendas.
Sosa contó que el miércoles se trasladó hasta San Andrés para conseguir una garrafa, debido a que el suministro no estaría llegando con normalidad a su comunidad. En ese lugar, afirmó, el vehículo distribuidor oficial le entregó el producto a Bs 26, aunque se trataba de un camión que sale desde la planta de distribución. “Normalmente compro yo a Bs 22,50, pero realmente me sale que vale Bs 26 la garrafa. Eso me está entregando el camión repartidor oficial”, manifestó.
El dirigente cuestionó además que no se respeten las rutas de distribución establecidas para abastecer a San Andrés y a las comunidades cercanas. Según su versión, el camión solía llegar los miércoles, pero descargaba garrafas en algunas tiendas y luego continuaba su recorrido sin alcanzar a todas las familias. A su juicio, esa situación termina perjudicando sobre todo a las amas de casa, que muchas veces salen de sus viviendas para comprar gas y no logran encontrar el vehículo distribuidor.
Sosa también advirtió sobre los precios que, de acuerdo con testimonios de pobladores, se estarían cobrando en algunos puntos de venta del área rural. Dijo haber recibido versiones de comercialización a Bs 50, Bs 60 y hasta Bs 70 en determinadas tiendas. En contraste, señaló que en la ciudad de Tarija todavía se pueden encontrar garrafas a alrededor de Bs 30 en algunos puntos de venta, mientras que antes en las comunidades los precios oscilaban entre Bs 25 y Bs 26.
Ante este panorama, pidió que se coordinen acciones entre las organizaciones campesinas, las instituciones competentes y las instancias encargadas de la distribución, con el fin de garantizar el abastecimiento y evitar cobros por encima del precio regulado.
El dirigente informó además que acudió a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para presentar una nota de denuncia por el presunto cobro irregular. Durante su declaración pública, identificó al vehículo distribuidor con la placa 5181-LST y solicitó que el caso sea investigado. Según relató, cuando consultó por el precio de Bs 26, le indicaron que existía una autorización de la propietaria para vender la garrafa a ese monto, aunque aseguró que no le mostraron ninguna resolución que respalde ese incremento.
Finalmente, Sosa insistió en que la denuncia debe ser atendida y que se verifique tanto el precio cobrado como el cumplimiento de las rutas de distribución en el área rural. También señaló que buscará coordinar con las organizaciones campesinas y las instancias correspondientes para encontrar una solución a los problemas de abastecimiento que afectan a las comunidades.