El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció este miércoles que el sábado se realizarán mantenimientos en las redes de transmisión y en las distribuidoras eléctricas, en un contexto marcado por reportes ciudadanos de cortes de energía en distintos sectores del país y por la preparación frente a los meses más duros del fenómeno de El Niño.
Durante una entrevista con Radio Centro, de la ciudad andina de Ambato, el mandatario explicó que el país enfrenta una situación climática compleja, con afectaciones tanto en la costa como en la sierra. Señaló que las lluvias, las inundaciones y el granizo registrados en Quito obligan a reforzar el mantenimiento y la inversión en distribución y transmisión, al tiempo que persiste la sequía en las zonas donde se ubican las hidroeléctricas.
Noboa afirmó que, en un año normal, suelen registrarse alrededor de 20 o algo más de eventualidades vinculadas con el sistema eléctrico, pero que actualmente se contabilizan entre 60 y 70 por día. En ese marco, sostuvo que las labores previstas para este sábado buscan anticiparse a “los peores meses de El Niño”, que, según dijo, irán desde finales de noviembre hasta febrero, con el objetivo de asegurar el servicio eléctrico en ese periodo.
El presidente no precisó si esos trabajos implicarán interrupciones del suministro. Sí indicó que el Gobierno ha incorporado más de 400 megas de generación y que además ha otorgado permisos para que la empresa privada aporte más de 400 megas adicionales.
El anuncio se produjo mientras en ciudades como Guayaquil y Quito se reportaban cortes de energía, en algunos casos atribuidos por la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) o por las empresas eléctricas zonales a daños o fallas en transformadores y redes barriales. En Guayaquil, por ejemplo, ciudadanos informaron este miércoles de suspensiones de varias horas en sectores del norte y del sur, y la Agencia de Tránsito y Movilidad advirtió que cerca de 150 intersecciones tuvieron semáforos afectados por cortes de energía.
Estas interrupciones temporales y sin previo aviso se suman a las desconexiones de 72 horas semanales que enfrentan las empresas de alto y mediano voltaje, dispuestas por el Gobierno para evitar que siga bajando el nivel de agua de los embalses que abastecen a las hidroeléctricas.
En ese contexto, el embalse de Mazar, el segundo más grande del país y el principal para el sistema energético ecuatoriano, alcanzó este miércoles los 2.125 metros sobre el nivel del mar, una cifra muy próxima a su nivel crítico de 2.115 metros. Su nivel más bajo es de 2.098 metros sobre el nivel del mar.
A comienzos de mes, Noboa descartó que se vayan a producir cortes de energía en los hogares, como ocurrió entre 2023 y 2024, cuando el país atravesó racionamientos diarios de varias horas y, en los momentos más graves, llegó a enfrentar suspensiones de hasta catorce horas al día, en medio de una situación en la que Mazar descendió hasta los 2.111 metros sobre el nivel del mar.
En paralelo, Andrés Robalino, director ejecutivo del Comité Empresarial Ecuatoriano, informó este miércoles que el próximo viernes mantendrán una reunión con autoridades del Gobierno en Guayaquil para abordar los cortes de electricidad, que ya están afectando el funcionamiento normal de las empresas.