En el puerto de Arica se descubrió un cargamento de madera boliviana que contenía más de 700 kilos de cocaína impregnada, lo que ha puesto en alerta a las autoridades sobre la existencia de una red criminal internacional con conexiones en Europa, Estados Unidos, China, Israel y Uruguay. La investigación preliminar revela que la empresa responsable de la exportación, liderada por empresarios españoles, realizó 152 envíos de diversas maderas desde 2018 hacia varios continentes, con un enfoque especial en España, desde donde la mercancía podría haberse distribuido a otros países europeos.

Este avance en la pesquisa fue confirmado durante una reunión en Arica, que contó con la participación de Felipe Rubio, especialista español y jefe de una delegación de la Guardia Civil Española, junto a representantes de la Policía de Investigaciones de Chile y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN). El viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, quien encabeza la delegación boliviana, destacó que se activó un sistema de cooperación internacional para desarticular esta red que trafica cocaína desde Bolivia.

Las autoridades sostienen que existen indicios sólidos de una estructura criminal transnacional con capacidad logística y financiera para operar a gran escala. En particular, el contenedor intervenido fue detectado mediante tecnologías avanzadas como inteligencia artificial, matrices de riesgo y análisis de laboratorio, ya que la cocaína estaba impregnada químicamente en la madera, una técnica sofisticada que elude la detección con perros antidroga y controles físicos convencionales.

El operativo que permitió el hallazgo se llevó a cabo el 22 de noviembre en el Puerto de Arica, bajo el nombre Mercurius, con la participación del Servicio Nacional de Aduanas, la Brigada Antinarcóticos y contra el Crimen Organizado de la PDI, y la Policía Marítima de la Armada. En el contenedor intervenido, que contenía 19,5 toneladas de madera con destino final en Barcelona, se detectaron irregularidades documentales y patrones logísticos relacionados con el narcotráfico. El análisis científico confirmó la presencia de clorhidrato de cocaína impregnado en la madera, evidenciando un avance en las técnicas utilizadas por las organizaciones criminales.

La investigación permitió identificar a la empresa Export Mader Bolivia SRL como responsable de la exportación, cuyos principales accionistas son dos ciudadanos españoles, quienes abandonaron Bolivia en fechas recientes. A raíz de este caso, se conformó un Equipo Conjunto de Investigación entre Bolivia y Chile, que incluye a la Fiscalía, la Policía Marítima y Aduanas, con la colaboración de la Fiscalía española. Esta alianza busca establecer un mecanismo formal para rastrear los cargamentos y desmantelar las redes implicadas.

Además, este esfuerzo conjunto tiene como objetivo impedir el ingreso de sustancias precursoras para la fabricación de cocaína, que llegan por el puerto de Arica. Según datos oficiales, los decomisos de estos químicos en el último año podrían haber sido utilizados para producir aproximadamente 200 toneladas de cocaína de alta pureza.

El viceministro Justiniano reconoció la brecha tecnológica que enfrenta Bolivia frente a las innovaciones del narcotráfico, pero resaltó que el país está adoptando un enfoque estratégico basado en la cooperación internacional y el intercambio de información. Subrayó que Bolivia ya no actúa de forma aislada, sino que colabora estrechamente con países como Chile, España y Estados Unidos, en un esfuerzo conjunto para reducir la atracción del país para las mafias del narcotráfico

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