La historia del Leopardus Tilcayo, un pequeño felino hallado en los Yungas de La Paz, terminó llevando su nombre más allá de Bolivia y convirtiendo esa atención en apoyo para Senda Verde, el refugio que lo recibió en 2017 y que hoy atraviesa uno de sus momentos más difíciles.
La especie llamó la atención internacional después de ser identificada como nueva para la ciencia, lo que despertó interés en distintos lugares del mundo y volvió la mirada hacia el centro de rescate ubicado en los Yungas. Esa visibilidad, de acuerdo con la información difundida, terminó regresando en forma de ayuda para el refugio.
El origen de esta historia se remonta a 2017, cuando un joven de una comunidad de los Yungas encontró al animal solo, cubierto de barro y bajo una fuerte lluvia, a un lado de un camino vecinal. En un primer momento creyó que se trataba de un gato doméstico y lo llevó a su casa.
Con el paso del tiempo advirtió que no era un animal común, sino un ejemplar silvestre, por lo que decidió entregarlo a Senda Verde. Años después, los estudios confirmaron que aquel felino pertenecía a una especie que no había sido reconocida por la ciencia hasta entonces: Leopardus Tilcayo.