Tras la realización de los análisis forenses y la autopsia correspondiente a dos personas encontradas calcinadas en Challapata, Oruro, la Fiscalía emitió un informe detallando la identidad de las víctimas y los resultados del examen médico-legal, que evidencian lesiones graves y quemaduras extensas.
La persona más joven fue identificada como Bruno Antonio Soto Marín, de 21 años y nacionalidad chilena. El informe externo detalló la presencia de tres heridas contundentes en la cabeza, un hundimiento en la región temporal derecha y una lesión en el pómulo izquierdo. Además, se observaron quemaduras de segundo grado en la cabeza, brazos, piernas y tórax. Internamente, se detectaron múltiples fracturas craneales acompañadas de hemorragias en la cabeza, brazos y piernas.
La segunda víctima, Hernán Francisco Vicencio Rojas, de 32 años y también chileno, presentó al menos cinco heridas por golpes en la cabeza con hundimiento en la zona occipital. Las quemaduras de segundo grado afectaron su rostro, brazos, tórax y otras áreas. El examen interno reveló una apertura en el cráneo con hemorragia, fracturas diversas en el cráneo, laceración de la masa encefálica y fracturas en las costillas, entre otras lesiones.
Estos hallazgos forenses confirman la existencia de un fuerte impacto físico previo a la exposición al fuego, lo que será clave en la investigación del caso
