El gobernador del departamento del Beni, Alejandro Unzueta Shiriqui, comenzó una huelga de hambre en la plaza principal de Trinidad como medida de protesta para reclamar al Gobierno nacional la asignación de recursos económicos destinados a su región. A esta acción se sumaron otras personas que respaldan la demanda.
Unzueta explicó que tras agotar las instancias administrativas y los canales democráticos, optaron por esta medida extrema, descartando la realización de un paro cívico para no afectar más la economía local, que ya se encuentra debilitada. El gobernador afirmó estar dispuesto a liderar esta lucha en defensa del departamento.
Durante su gestión, el Gobierno central no ha transferido aproximadamente cinco millones de bolivianos que estaban presupuestados anualmente, situación que ha dejado a la estructura administrativa en una condición crítica. Esta falta de fondos ha generado retrasos en el pago de sueldos, acumulando cinco meses de mora con los trabajadores, además de limitar la capacidad de inversión en proyectos para el desarrollo regional.
El Beni enfrenta una discrepancia significativa entre el presupuesto asignado para la gestión 2025, que asciende a 228 millones de bolivianos, y los fondos efectivamente transferidos, que suman 143 millones. De esta cantidad, solo se ha podido disponer de 114 millones debido a débitos automáticos que afectan la disponibilidad financiera.
El gobernador Unzueta espera que el Gobierno nacional atienda esta situación con prontitud para evitar un mayor deterioro en la administración pública y en el bienestar de los habitantes del departamento
