El incremento en el precio del diésel elevó los costos de operación del reparto de gas en garrafa, situación que obligó a los distribuidores a negociar con el Gobierno boliviano una compensación para evitar que ese ajuste se trasladara al precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP) para los consumidores.
Así lo confirmó el empresario distribuidor Mario Pimentel, quien admitió que el encarecimiento del carburante complicó la continuidad normal del servicio y que, durante el proceso de negociación, la venta del producto se mantuvo en puntos fijos. Sin embargo, evitó precisar en qué consiste la compensación acordada. “Sí, sí, sí, el gobierno está compensando a los distribuidores, pero ha sido después de una ardua negociación”, señaló, al remarcar que no podía dar detalles sobre el arreglo alcanzado.
Pimentel explicó que la actividad de distribución no podía sostenerse con normalidad luego de que el precio del diésel subiera en 83%, pasando de casi 10 bolivianos a cerca de 18 bolivianos por litro. A ese incremento, dijo, se sumaron otros costos que también se elevaron, como repuestos y llantas, lo que hizo inevitable un entendimiento con el Ejecutivo.
Mientras avanzaban las conversaciones, los distribuidores acordaron vender el GLP en puestos fijos, como ocurrió en Tarija, donde el carburante estuvo disponible, aunque los compradores debían acercarse a recogerlo. Esa modalidad generó dificultades durante una o dos semanas, pero finalmente se llegó a un acuerdo y la distribución comenzó a normalizarse en todo el país, afirmó.
El empresario remarcó que el diésel es indispensable para el trabajo de los camiones que trasladan las garrafas a barrios y comunidades, por lo que el ajuste en su precio afectó de manera directa la cadena de reparto. En ese contexto, sostuvo que la coordinación con el Gobierno era inevitable.
En Tarija, la situación ya se habría regularizado. Para atender la demanda acumulada durante los días de negociación, YPFB incrementó la entrega a más de 5 mil garrafas por día. Actualmente, según Pimentel, salen al mercado más de 4 mil garrafas diarias y los camiones volvieron a circular por barrios y comunidades para normalizar el abastecimiento.
El empresario también aclaró que su empresa no distribuye GLP en Bermejo, sino en los barrios de la ciudad de Tarija y en las comunidades rurales, dentro de los acuerdos y convenios establecidos con el Gobierno a través del Ministerio de Hidrocarburos.