El Gobierno nacional, encabezado por el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, retomó las negociaciones con la Central Obrera Boliviana (COB) tras una interrupción que se produjo horas antes. Lupo indicó que las condiciones para reiniciar la reunión estaban dadas, lo que fue confirmado de inmediato por un representante sindical. Este último informó que se había recibido la notificación judicial que ordenaba la liberación de dos personas, y que los trámites correspondientes estaban en proceso.
Posteriormente, otro dirigente sindical presente en el encuentro señaló que las condiciones para comenzar el diálogo se encontraban aseguradas, permitiendo así la reinstalación de la mesa de negociación entre el Ejecutivo y la COB. Este avance se produce luego de una semana marcada por intensas movilizaciones y tensiones entre trabajadores y autoridades, en un contexto donde el sindicato había rechazado en varias ocasiones el llamado al diálogo por parte del Gobierno.
Desde la dirigencia sindical se argumentó que la demora en iniciar las conversaciones respondía a que el ambiente no era propicio para la negociación. La principal demanda de los trabajadores era la liberación de los 12 mineros detenidos durante las protestas violentas ocurridas días atrás.
En un primer momento, la Policía confirmó la puesta en libertad de nueve de los mineros arrestados, mientras que otro permanecía bajo detención domiciliaria. Los dos restantes aguardaban la finalización de los procedimientos judiciales para acceder a la misma modalidad de detención.
La reanudación del diálogo se produce tras dos semanas consecutivas de movilizaciones en la ciudad de La Paz, durante las cuales la COB convocó a diversos sectores para intensificar las medidas de presión, incluyendo bloqueos en rutas principales
