En 2015, Gregorio Vargas Mamani emprendió su camino en la carrera de Comunicación Social sin imaginar que, diez años después, marcaría un hito en la educación inclusiva de Bolivia al presentar y defender su tesis en sistema Braille, logrando así graduarse como comunicador social.
A lo largo de su trayectoria, enfrentó múltiples desafíos, incluyendo problemas de salud, limitaciones económicas y barreras tecnológicas. En ocasiones, su estado físico le impedía avanzar, lo que lo llevó a pausar su trabajo en la tesis. Sin embargo, el aliento de un colega fue fundamental para que retomara y culminara su investigación.
La tesis, defendida en 2025 en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), representa la primera elaborada en Braille en el país. Su estudio se centra en la carencia de recursos especializados que faciliten la interacción entre docentes y estudiantes con discapacidad visual en el ámbito universitario. Gregorio destaca la insuficiencia de materiales didácticos accesibles, como textos en Braille, audiolibros y programas tecnológicos como JAWS (Job Access With Speech), lo cual limita la permanencia y titulación de estos estudiantes.
El proceso de elaboración fue complejo y demandó un esfuerzo considerable, pues implicó digitalizar textos, convertirlos a formatos accesibles y sortear la falta de recursos en las bibliotecas. Esta labor requirió jornadas nocturnas y dedicación constante. El propósito principal de su trabajo es abrir nuevas oportunidades para estudiantes no videntes y promover políticas institucionales que fortalezcan la inclusión.
En cuanto a las acciones inclusivas, la Universidad Mayor de San Andrés ha implementado diversas medidas en los últimos años para mejorar la accesibilidad. Estas incluyen la instalación de rampas, la disponibilidad de audiolibros y materiales en Braille, así como la integración de tesis en este sistema. La institución cuenta con el programa TAWA, que brinda apoyo psicopedagógico, identifica necesidades específicas y desarrolla estrategias inclusivas. Las carreras con mayor presencia de estudiantes con discapacidad abarcan Ciencias Políticas, Derecho, Administración de Empresas y Comunicación Social, mientras que otras disciplinas como Diseño Gráfico, Trabajo Social, Psicología, Medicina y Tecnología Médica muestran un crecimiento en esta población estudiantil. Desde 2022, la UMSA facilita la admisión directa de personas con discapacidad mediante programas especiales, prescindiendo de evaluaciones previas.
Por su parte, la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm) enfrenta retos similares. Su rector, Reinerio Vargas, señala que, pese a contar con normativas inclusivas, la falta de recursos limita el éxito académico y la titulación de estudiantes con discapacidad, con una tasa de egreso anual inferior al 10% entre los 50 estudiantes que ingresan con esta condición. Aunque algunas facultades cuentan con infraestructura accesible y se trabajan iniciativas como la digitalización de textos, tutorías y programas de apoyo, persisten dificultades en la culminación de estudios y la inserción laboral de estos estudiantes.
Estas experiencias reflejan tanto los avances como los desafíos que enfrentan las universidades bolivianas en la construcción de un sistema educativo más inclusivo y accesible para personas con discapacidad visual
