La Copa Mundial de Fútbol 2026, que se llevará a cabo en conjunto por Estados Unidos, México y Canadá, incluirá en su calendario encuentros en varias ciudades mexicanas, entre ellas Guadalajara. Esta urbe, conocida por ser un territorio con presencia significativa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), enfrenta problemas persistentes de inseguridad y un elevado número de desapariciones.
Guadalajara será escenario también del repechaje para el Mundial, evento en el que participarán Bolivia y otras selecciones de diferentes continentes. Los partidos están programados para realizarse entre el 23 y el 31 de marzo del próximo año, con partidos adicionales en Monterrey. La organización del torneo ha puesto especial atención en la seguridad debido a la afluencia masiva de visitantes internacionales que se esperan en esta región.
El estadio local, ubicado en Zapopan, municipio que registra la mayor cantidad de desapariciones en el estado de Jalisco —con un total de 2,809 personas no localizadas de las 15,683 reportadas en más de diez años—, representa un punto crítico en términos de seguridad. La mayoría de estos casos involucra a jóvenes de entre 15 y 19 años, situación vinculada al reclutamiento por parte de grupos del crimen organizado.
Guadalajara posee una amplia experiencia como sede de eventos deportivos internacionales, habiendo albergado partidos de la Copa Mundial en 1970 y 1986, así como competencias de fútbol en los Juegos Olímpicos de 1968, la Copa Mundial FIFA Sub-17 en 2011 y los Juegos Panamericanos del mismo año. Para el Mundial de 2026, está programado que la ciudad reciba cuatro encuentros, incluyendo un partido clave del grupo de México.
Sin embargo, la seguridad sigue siendo un tema delicado. La influencia del CJNG, cuyo líder Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, es uno de los criminales más buscados por Estados Unidos, genera preocupación. Las autoridades mexicanas han solicitado a sus contrapartes estadounidenses posponer cualquier acción para capturar o neutralizar a este capo hasta después del torneo, con el fin de evitar un aumento en la violencia que podría poner en riesgo a las delegaciones internacionales y a los visitantes.
Este pedido se fundamenta en la evaluación de que un golpe directo al CJNG en ciudades sede como Guadalajara podría desencadenar una ola de violencia difícil de controlar. El entorno del líder del cártel incluye no solo sicarios locales, sino también presuntos exmiembros de fuerzas especiales rusas (Spetsnaz) y escoltas altamente entrenados y equipados.
La suspensión temporal de operaciones contra ‘El Mencho’ podría provocar un desplazamiento de las actividades criminales hacia áreas menos vigiladas, como suburbios y zonas rurales, aprovechando la concentración de fuerzas de seguridad en las ciudades donde se desarrollarán los partidos.
En este contexto, el secretario de Economía mexicano, Marcelo Ebrard, destacó que el Mundial representa una oportunidad para proyectar una imagen positiva del país. Señaló que, así como millones de personas presenciaron a México en la edición de 1986, ahora se cuenta con una nueva ocasión para mostrar una imagen favorable a nuevas generaciones y contrarrestar la percepción negativa asociada a la violencia de los cárteles
