Un intento de inspección fiscal a dos plantas de tratamiento de minerales en La Joya terminó frustrado este martes, luego de que un grupo de emprendedores auríferos se opusiera al ingreso de la comitiva y se generaran momentos de tensión que obligaron a la intervención policial para evitar un enfrentamiento.
La diligencia había sido convocada para verificar las instalaciones denunciadas por la Empresa Minera Comunitaria Inca Sayaña (Emcoisa), que desde diciembre de 2025 sostiene que se trata de plantas presuntamente ilegales. Sin embargo, la inspección no pudo desarrollarse con normalidad debido a la resistencia de las personas que se identificaron como propietarios y operadores del sector.
El hecho ocurrió al mediodía, cuando el fiscal de Caracollo llegó acompañado por efectivos policiales y trabajadores mineros hasta el lugar señalado en la denuncia. De acuerdo con el reporte, la comitiva fue interceptada por un cuadratrack y dos camionetas con las placas cubiertas, situación que impidió el avance de la verificación.
En medio de la tensión, también se reportó la detonación de dinamitas, lo que elevó la molestia entre los trabajadores de Emcoisa. Ante ese escenario, la Policía intervino para contener el conflicto y evitar que la situación derivara en agresiones.
Luego de reuniones por separado entre el fiscal y las partes involucradas, los trabajadores mineros optaron por replegarse para evitar una escalada mayor. Con ello, la inspección quedó sin concretarse.
Cristóbal Huacota, presidente de Emcoisa, cuestionó que se impidiera el trabajo de la autoridad fiscal y sostuvo que la verificación debía permitir esclarecer la situación de las plantas observadas. “Si ellos se consideran legales, deberían dejar trabajar a las autoridades”, manifestó.
Huacota afirmó además que la empresa presentó la denuncia en diciembre de 2025 contra dos plantas que considera presuntamente ilegales. También señaló que en una verificación anterior se habría constatado que el mineral procesado correspondía a la operación de Inca Sayaña.
Desde la otra parte, Zaida Alanes, representante de los propietarios de las plantas y del Comité Cívico, expresó su molestia por la presencia de trabajadores mineros en el sector. También cuestionó el uso de dinamitas y la actitud que consideró violenta hacia los miembros de Emcoisa. “Aquí no deberían estar los trabajadores; aquí existe un conflicto social porque piensan que van a ingresar a las plantas y van a agredir”, señaló.
El episodio vuelve a poner en evidencia la disputa que atraviesa a este sector minero en La Joya, donde Emcoisa y un grupo que se identifica como emprendedores auríferos mantienen posiciones enfrentadas sobre el derecho a operar en la zona y sobre la legalidad de las plantas de tratamiento de minerales.