La Justicia de Tarija dio curso parcial a la Acción Popular presentada por José Luis Alsogaray Martínez contra la contaminación del río Guadalquivir y estableció plazos para que las principales instituciones vinculadas al tema asuman medidas inmediatas de saneamiento.
De acuerdo con la resolución emitida por la Sala Constitucional Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, se concede en parte la tutela solicitada por Alsogaray, en el marco de una demanda orientada a frenar el deterioro ambiental del afluente.
El fallo dispone que, en un plazo de cinco días, el municipio de Tarija, la Gobernación, la Dirección Nacional de Control Social del Agua Potable, el Ministerio de Medio Ambiente y Cosaalt conformen una comisión técnica. Esta instancia deberá estar integrada por las máximas autoridades de cada entidad o por funcionarios con capacidad de decisión, con el fin de elaborar un plan de acción con cronograma y fechas estimadas para atender la problemática de contaminación del río.
La resolución también establece que ese plan deberá ser presentado ante la Sala Constitucional en un plazo de 30 días. Luego, las instituciones involucradas deberán remitir informes mensuales sobre el cumplimiento de las medidas asumidas.
La presentación de la resolución estuvo a cargo del abogado patrocinante Aníbal Rodríguez Arroyo, junto al demandante Alsogaray, el presidente de la brigada parlamentaria, Gabriel Corvera, y el presidente del Comité Cívico, Jesús Gira Martínez.
Rodríguez señaló que el problema central es la contaminación que sufre el Guadalquivir a causa de las aguas residuales de la ciudad, que aún no reciben tratamiento debido a la inexistencia de una planta para toda la capital tarijeña.
Alsogaray informó que su trabajo sobre este tema comenzó en 2016, a partir de una auditoría ambiental realizada por la Contraloría, que reunió información sobre la contaminación del río. Según indicó, las recomendaciones de ese informe fueron incumplidas en 55% y por el municipio en 77%, mientras que Cosaalt incumplió en 87%.
Añadió que un informe de la Oficina Técnica Nacional de los Ríos Bermejo y Pilcomayo (OTN) estableció la presencia de fuertes concentraciones de metales pesados en el río, considerados cancerígenos, y advirtió además que esas aguas se utilizan para riego en la parte baja.