Rolando Kempff, presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz, aprovechó el acto por el aniversario de fundación de Nuestra Señora de La Paz para plantear una transformación profunda del departamento, al que ve con potencial para dejar de definirse únicamente por su condición de sede de Gobierno y proyectarse como un espacio orientado a los negocios, la producción, la tecnología y el turismo.
Durante la ceremonia realizada este martes, en el marco del aniversario 478 de la ciudad, el representante del sector privado sostuvo que La Paz debería ampliar su perfil económico y dejar atrás una identidad centrada exclusivamente en la administración estatal. “Nuestra visión de La Paz es que debe dejar de ser sede de Gobierno. Convertirnos en un gran centro de negocios, servicios tecnológicos, turismo, integración y comercial con el mundo”, afirmó ante autoridades y empresarios.
Su planteamiento se dio en un contexto en el que Sucre mantiene la condición de capital constitucional de Bolivia, mientras La Paz concentra las sedes de los órganos Ejecutivo y Legislativo. Kempff no precisó si su idea supone el traslado de esas instituciones ni presentó una iniciativa normativa para impulsar ese cambio.
En su intervención, el dirigente empresarial también puso el foco en la necesidad de mejorar las condiciones para la inversión y la actividad privada. Señaló que el departamento requiere menos trámites para la creación de empresas, mayor acceso al financiamiento y reglas claras que den seguridad a quienes apuestan por invertir. “Creo que debemos buscar la inversión del sector privado, el empleo, facilitar la apertura de empresas, reducir la burocracia, mejorar el acceso al crédito, generar seguridad jurídica y atraer capital boliviano y extranjero”, expresó.
Kempff propuso además que La Paz se consolide como un polo industrial, agroindustrial, tecnológico y logístico, con productos elaborados destinados a la exportación. En esa línea, destacó la posibilidad de aprovechar la conexión del departamento con los puertos del Pacífico para ampliar mercados, retomando una propuesta que ya había planteado en septiembre sobre facilidades logísticas para Bolivia en el puerto chileno de Mejillones.
El turismo ocupó también un lugar central en su discurso. El empresario mencionó al lago Titicaca, los Yungas, la gastronomía, el patrimonio cultural y el teleférico paceño como activos capaces de atraer visitantes extranjeros y generar empleo. A su juicio, estos elementos pueden convertirse en motores de una economía más dinámica y diversificada.
Junto con ello, pidió una agenda metropolitana compartida con El Alto, Mecapaca y Achocalla, con el objetivo de atender problemas comunes vinculados al transporte, el abastecimiento de agua, la seguridad y la gestión de servicios. Consideró que una coordinación más estrecha entre esos municipios sería clave para mejorar la calidad de vida y el funcionamiento de la región.
En materia minera, Kempff respaldó inversiones que estén sujetas a criterios ambientales. “Tenemos que desarrollar proyectos mineros adecuados que tengan futuro, que no contaminen”, manifestó. También aludió al potencial de la región amazónica paceña en recursos energéticos, áreas verdes y nuevas conexiones territoriales, aunque sin detallar proyectos, montos de inversión ni plazos.
Al cierre de su intervención, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz reafirmó su respaldo al desarrollo del departamento. “Los empresarios apostamos por La Paz, creemos en La Paz y vamos a buscar el desarrollo de La Paz”, dijo.