El papa León XIV será ingresado este martes, antes del mediodía, en el Hospital Gemelli de Roma para someterse a una operación por un nódulo en el pulmón, según informó el Vaticano. La Santa Sede no precisó si la intervención quirúrgica se realizará ese mismo día.
El anuncio llega después de que el pontífice comunicara el domingo que debía pasar por el quirófano debido a un nódulo pulmonar detectado “en una fase muy temprana”. Tras 17 meses de pontificado marcados por una intensa agenda, León XIV explicó al término del ángelus que los médicos consideraban conveniente intervenir y que, siguiendo ese consejo, había decidido operarse para retirarlo.
El papa, de 71 años, señaló además que el nódulo fue identificado en revisiones recientes y que “está bien localizado”. Un nódulo pulmonar es una pequeña masa o lesión en el tejido del pulmón, que suele detectarse mediante estudios de imagen torácica.
La intervención se realizará en el Hospital Gemelli, el centro médico más grande de Roma y lugar al que han acudido históricamente los pontífices para recibir atención sanitaria desde Juan Pablo II. De acuerdo con la oficina de prensa del Vaticano, los médicos calculan que la convalecencia durará alrededor de una semana, un plazo que, en principio, no alteraría su viaje a América Latina previsto entre el 6 y el 17 de noviembre, con visitas a Uruguay, Argentina y Perú.
Antes de hacer público su estado de salud, León XIV había saludado durante el ángelus a los integrantes de la Hermandad del Señor de los Milagros en Roma, una de las asociaciones católicas peruanas más relevantes. En ese contexto, agradeció las oraciones por la visita pastoral que realizará a Perú, dando a entender que el desplazamiento seguía en pie.
También desde la región llegaron mensajes de respaldo. El arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, publicó en X un llamado a rezar por la “pronta recuperación” del pontífice y a continuar “con mayor ánimo la preparación de su visita”.
Se trata del primer sobresalto médico para León XIV, quien hasta ahora ha sido descrito como un papa en buena forma física y con afición por el deporte. El pontífice practica tenis y natación, y reserva los martes, su día de descanso semanal en Castel Gandolfo, para actividades deportivas, llamadas privadas y lectura.