El diálogo entre el Gobierno y el Magisterio Rural Boliviano terminó este martes sin acuerdo, luego de que los representantes del sector decidieran retirarse de la reunión convocada por autoridades del Ministerio de Educación y viceministerios vinculados al tema. Tras la ruptura de las conversaciones, el magisterio se declaró en estado de emergencia.
Williams Mendoza, ejecutivo nacional del Magisterio Rural Boliviano, explicó que la organización había solicitado acceder al anteproyecto de descentralización educativa para revisarlo y formular observaciones, pero aseguró que el documento no les fue entregado.
Según indicó, esa era una condición necesaria para que el sector pudiera analizar la propuesta y sostener su posición frente a la iniciativa que plantea trasladar la administración educativa a las gobernaciones. Mendoza afirmó que la reunión debía servir precisamente para debatir ese planteamiento y exponer las razones por las que el magisterio rural rechaza ese cambio en la gestión educativa.
El dirigente sostuvo que el sector acudió al encuentro con una disposición abierta y propositiva, con la intención de avanzar en una discusión de fondo sobre el futuro de la educación. Sin embargo, señaló que la falta de entrega del anteproyecto y el supuesto incumplimiento de acuerdos previos llevaron a los representantes a abandonar la reunión.
Después de la ruptura del diálogo, Mendoza anunció que el magisterio convocará a sus ejecutivos departamentales y regionales para definir los siguientes pasos. Dijo que esa instancia orgánica será la encargada de establecer las estrategias de lucha que asumirá el sector.
Por ahora, el Magisterio Rural Boliviano se mantiene en estado de emergencia mientras evalúa las medidas que adoptará para continuar con sus demandas.