Los maestros urbanos advirtieron que podrían activar nuevas medidas de presión si el Gobierno no responde a sus demandas vinculadas con la educación y las condiciones laborales del sector. La advertencia fue formulada por Lorenzo Chávez, dirigente del Magisterio Urbano de Santa Cruz, luego de la movilización nacional desarrollada el 15 de septiembre.
Chávez explicó que uno de los principales reclamos es la instalación de mesas técnicas para realizar un diagnóstico de la situación educativa. Según señaló, el sector busca que ese proceso permita actualizar la malla curricular y avanzar en la elaboración de una nueva ley educativa. En ese marco, remarcó la necesidad de establecer con precisión las carencias del sistema, tanto en infraestructura como en equipamiento, ítems y laboratorios.
“Necesitamos saber cuánto de infraestructura nos falta, cuánto de equipamiento para el bachillerato técnico, cuánto de ítems nos falta, cuántos laboratorios necesitamos en física, en química y en otras áreas para dar una educación de calidad”, sostuvo el dirigente.
El representante del Magisterio cuestionó que hasta ahora no se haya convocado a esas mesas técnicas y afirmó que el sector cuenta con una propuesta propia para presentar y socializar. Añadió que el objetivo es garantizar una educación pública y de convenio de calidad, además de acceso gratuito para los estudiantes.
En relación con una eventual nueva normativa educativa, Chávez contradijo las declaraciones del ministro de Educación, quien aseguró que no existe una nueva ley ni un anteproyecto aprobado. El dirigente, en cambio, sostuvo que el Magisterio dispone de documentación sobre dos anteproyectos.
Tras la movilización del 15 de septiembre, el sector considera que se abrió una nueva etapa de acciones. Chávez afirmó que continuarán exigiendo respuestas a sus planteamientos y lanzó una advertencia sobre la continuidad de las protestas.
“Nosotros hemos dicho claro el día de ayer (martes), no vamos a descansar por más que nos metan a la cárcel, pueden hacerlo”, manifestó.
El Magisterio Urbano prevé reunirse con la Confederación de Maestros y las 31 federaciones del país para definir los siguientes pasos. Entre las medidas que podrían analizarse figuran marchas, huelgas de hambre, bloqueos y un eventual paro de actividades.