En la segunda vuelta de las elecciones regionales en Bolivia, alrededor de 3.4 millones de ciudadanos estaban convocados a ejercer su derecho al voto. Esta jornada electoral era crucial, ya que cinco departamentos debían elegir a sus gobernadores, marcando así el cierre de un extenso período de más de un año de procesos electorales en el país. Sin embargo, a pesar de las condiciones climáticas favorables y la relevancia del evento, muchos colegios electorales permanecieron desiertos durante gran parte del día, lo que generó preocupación entre los candidatos y autoridades.

A medida que avanzaba la jornada, se escucharon múltiples llamados por parte de los actores políticos y representantes del Tribunal Supremo Electoral instando a la población a participar en este ejercicio democrático. Sin embargo, estos esfuerzos no parecieron tener el impacto deseado, ya que el ausentismo se hizo evidente.

Con el cierre de la votación y tras el procesamiento inicial de datos por parte del Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre), se pudo estimar el nivel de ausentismo en cada uno de los departamentos involucrados. En Santa Cruz, donde estaban habilitados 2.038.004 ciudadanos para votar, se reportó que 361.762 personas no asistieron a las urnas. Esto representa un 17.75% del total de votantes, según un conteo que abarca el 99.21% de las actas.

Tarija ocupó el segundo lugar en cuanto a cantidad de votantes registrados con 381.657 personas; sin embargo, 73.539 ciudadanos decidieron no participar en la votación, lo que equivale a un 19.26%. En este caso, el Sirepre había contabilizado hasta el 99.66% de las actas.

El departamento de Chuquisaca tuvo una participación similar en términos de ausentismo. Con 370.918 votantes registrados, 76.651 no acudieron a votar, lo que representa un preocupante 20.66%. En este momento, el Sirepre había avanzado hasta el 99.2% en su conteo.

Oruro se posicionó como el cuarto departamento con más votantes; contaba con un total de 359.376 registrados y reportó la ausencia de 63.688 ciudadanos en las mesas electorales, lo que resultó en un porcentaje relativamente bajo del 17.72%. Sin embargo, Oruro también era el departamento con menor avance en los resultados preliminares al registrar solo un 96.43%.

Por último, Beni fue el departamento con menos votantes registrados —289.397— pero sorprendió al presentar la tasa más alta de ausentismo con un alarmante 24.55%, ya que 71.052 personas no asistieron a votar. El Sirepre había alcanzado un avance del 97.03% al momento del informe.

Este panorama refleja una jornada electoral marcada por una notable falta de participación ciudadana, lo cual plantea interrogantes sobre las causas detrás del desinterés y cómo podría impactar la gobernabilidad en estos departamentos elegidos por sus habitantes para liderar su futuro político y administrativo.

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