La dirección nacional del Movimiento Al Socialismo (MAS) ha iniciado procedimientos para la expulsión de Luis Arce, el actual presidente del Estado, y presentará una denuncia formal ante la justicia ordinaria. Estas acciones se fundamentan en acusaciones de que el mandatario habría retenido y desviado aportes económicos obligatorios que los funcionarios públicos destinaban al partido.

Una resolución emitida por la dirección política del MAS-IPSP formaliza la revocación de la confianza política y la expulsión orgánica del militante Luis Alberto Arce Catacora. La decisión se basa en la determinación de que sus acciones son contrarias a los principios, directrices y estatutos internos del partido, así como a las leyes vigentes en el Estado Plurinacional de Bolivia.

El sistema de financiación del partido establece que los funcionarios públicos deben contribuir mensualmente con una porción de su salario. Adicionalmente, se solicitaban aportes extraordinarios para actividades específicas, como campañas electorales o movilizaciones sectoriales. Según la Ley de Organizaciones Políticas, estos fondos debían ser depositados en una cuenta partidaria. Sin embargo, se alega que dichos recursos fueron desviados a cuentas privadas.

El actual líder del MAS, Grover García, ha manifestado que el señor Luis Arce Catacora desvió los fondos del instrumento político. Ha señalado que, a pesar de múltiples comunicaciones solicitando la regularización de esta situación, no hubo respuesta, y los aportes nunca llegaron a las arcas del partido. El dirigente también hizo referencia a una supuesta deslealtad política durante el proceso electoral, afectando tanto al binomio presidencial como a los candidatos a senadores y diputados, y a la militancia en general.

El estatuto orgánico del MAS, en su artículo 72, detalla la escala de contribuciones obligatorias para sus miembros que ocupan cargos públicos, trabajan en instituciones estatales o son autoridades electas y designadas. Quienes perciben entre el salario mínimo y 10.000 bolivianos deben aportar el 1% de su sueldo; aquellos con ingresos entre 10.001 y 20.000 bolivianos, el 2%; y quienes ganan más de 20.001 bolivianos, el 3%. Estos aportes se realizaban de forma mensual.

Ya en diciembre de 2022, se había reportado que la administración del presidente Arce había suspendido la transferencia de fondos a las cuentas del partido, dejando a los entonces líderes del MAS sin acceso a esos recursos. Actualmente, el líder masista Grover García reitera que los aportes, supuestamente depositados en una entidad bancaria, no fueron recibidos por la organización política.

Los funcionarios públicos han explicado que los descuentos se aplicaban de manera directa, y que cada mes realizaban depósitos a la cuenta designada del partido, siguiendo los porcentajes establecidos según su salario, además de las contribuciones adicionales para eventos especiales.

Aunque el actual dirigente del MAS asumió su cargo el 5 de mayo de 2024, la interrupción de los aportes se remonta a noviembre de 2022. No obstante, el líder ha evitado precisar el monto total que, según las acusaciones, habría sido retenido por el presidente Arce

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