El Municipio de Cercado ha puesto en marcha una serie de operativos de control en diversos mercados municipales con el propósito de asegurar que los consumidores reciban el peso correcto en sus compras y verificar la calidad de los alimentos que se ofrecen. Esta iniciativa busca proteger a la población de posibles abusos y garantizar que los productos cumplan con los estándares necesarios para su consumo.
La alcaldesa interina, Grushenka Gaite, anunció que estas acciones comenzaron en el mercado Abasto del Norte, con planes de extenderse a otros centros de abastecimiento como el mercado del Sur y otros mercados municipales dentro del municipio. Esta estrategia responde a la necesidad de supervisar las balanzas utilizadas por los comerciantes, así como el estado de productos esenciales como carne, pollo y pescado.
Gaite subrayó la importancia de estos operativos al afirmar que “el municipio tiene la obligación de garantizar que la población reciba lo justo por lo que paga”. La alcaldesa enfatizó que estos controles son un paso fundamental para evitar cualquier tipo de perjuicio a los consumidores.
Aclarando el alcance de las competencias municipales, Gaite destacó que aunque no corresponde al municipio regular los precios —los cuales dependen de la oferta y demanda y están sujetos a normativas específicas— sí es responsabilidad del gobierno local asegurar que las balanzas estén correctamente calibradas y que los alimentos se encuentren en condiciones óptimas para su venta. En este sentido, mencionó que instancias como Defensa del Consumidor son las encargadas de supervisar el aspecto relacionado con los precios.
En cuanto a los resultados esperados de estos operativos, la alcaldesa indicó que se espera recibir un informe detallado antes del mediodía. Este informe podría incluir hallazgos significativos, como el decomiso de balanzas defectuosas o la imposición de sanciones ante irregularidades detectadas durante las inspecciones.
Además, Gaite adelantó que se está trabajando en un proyecto para equipar los mercados con balanzas calibradas que puedan ser utilizadas por los consumidores. Esta iniciativa permitirá a las personas verificar directamente el peso de los productos adquiridos, minimizando así el riesgo de ser engañados en sus compras.
“Lo importante es garantizar a la población que por lo que paga, reciba lo que está solicitando”, concluyó la alcaldesa interina, reafirmando su compromiso con la transparencia y justicia en las transacciones comerciales dentro del municipio.
