Un estudio del Observatorio Nacional del Trabajo (ONT) advierte que el empleo remoto continúa ganando terreno en el país, aunque la contratación presencial todavía concentra la mayor parte de la demanda laboral. La investigación, presentada en la universidad Franz Tamayo (Unifranz), también muestra que el mercado exige cada vez más actualización tecnológica por parte de los trabajadores y que los perfiles vinculados a servicios, atención y soporte siguen dominando las ofertas publicadas en plataformas digitales.
El informe analizó 13.069 avisos laborales difundidos durante 2025 en distintas plataformas digitales. A partir de esa revisión, el ONT concluyó que el 77,52% de las vacantes se concentra en áreas de atención, soporte y servicios, mientras que el 83,25% de las ofertas exige competencias digitales, relacionales y de gestión. En ese escenario, el trabajo remoto aparece como una oportunidad en expansión, aunque todavía segmentada, con una tendencia de crecimiento que también se refleja en los empleos verdes.
De acuerdo con los datos expuestos por el coordinador del ONT, Rafael Vidaurre, la modalidad de contratación mostró cambios importantes entre febrero y mayo de 2025. En febrero, el empleo presencial alcanzaba el 95,6%, el remoto llegaba al 4,1% y el híbrido se mantenía en 0,5%. Para mayo, el panorama cambió de forma notable: el presencial bajó a 70,9%, el remoto subió a 28,5% y el híbrido permaneció en 0,5%.
Vidaurre explicó que este crecimiento responde a la incorporación de procesos de producción automatizada por parte de las empresas y a que el control de actividades puede realizarse a distancia, sin necesidad de que el trabajador esté físicamente en la empresa. Según señaló, esta dinámica también permite reducir costos económicos en los emprendimientos.
El estudio además identifica que las plataformas digitales de empleo en el país demandan cada vez más trabajos remotos, mientras que los perfiles solicitados suelen requerir experiencia laboral de entre uno y cinco años.
Otro de los hallazgos del informe apunta a que las leyes laborales promulgadas durante la gestión del Movimiento al Socialismo (MAS) habrían frenado la contratación de trabajadores en empresas e industrias, además de fomentar la informalidad. En esa línea, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) pidió modificar el régimen laboral y actualizar la Ley General del Trabajo para adecuarla a la productividad y a la realidad económica del país, con el objetivo de generar más empleos formales.
La CEPB sostiene que la legislación vigente, con más de 80 años de aplicación, necesita una modernización que permita introducir flexibilidad regulada, brindar seguridad jurídica, proteger las inversiones y evitar la quiebra de empresas o despidos masivos ante la presión de incrementos salariales.
Desde el Gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, se plantea en cambio la necesidad de adecuar la normativa a los desafíos que impone la era digital y tecnológica.