El presidente Rodrigo Paz inició ayer en Nueva York su agenda internacional con una reunión con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que quedaron incorporados de manera formal el respaldo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y las reformas que Bolivia proyecta en los sectores de combustibles, minería y energía dentro del marco de la relación bilateral.
Rubio describió el encuentro como “productivo” y lo situó en el contexto del 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas. En su declaración, subrayó que la relación entre ambos países es clave para los planes bolivianos de acceder al apoyo del FMI y avanzar en cambios estructurales en esos rubros estratégicos.
La cita se produjo después de que la Asamblea Legislativa sancionara el acuerdo por 1.900 millones de dólares negociado por Bolivia con el FMI bajo un programa de tres años. Ese convenio prevé medidas orientadas a reducir el déficit fiscal, fortalecer las reservas y ejecutar reformas, aunque todavía debe completar su trámite ante el Directorio Ejecutivo del organismo internacional.
El encuentro también se dio tras la gira oficial que Rubio realizó por Colombia, Ecuador y Perú entre el 8 y el 10 de septiembre. Bolivia no fue incluida en ese recorrido por “temas de agenda”, aunque el secretario de Estado cerrará este mes con reuniones oficiales con sus principales socios de Sudamérica.
Paz enmarcó la reunión dentro de la estrategia que su gobierno denomina “Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia”, y adelantó que su agenda en Nueva York incluirá encuentros con presidentes, organismos internacionales y empresarios interesados en las nuevas reglas que prepara el Ejecutivo. Tras salir de la reunión con Rubio, afirmó que luego vendrá una serie de contactos con mandatarios y sectores empresariales.
Según el presidente, hay inversionistas que buscan conocer las modificaciones previstas para hidrocarburos y minería, además de los cambios constitucionales que impulsa su administración. Sostuvo que su agenda contempla entre siete y ocho horas diarias de reuniones y remarcó que existe interés externo por Bolivia, al considerar que el país está haciendo un esfuerzo importante para abrirse al mundo.
Para ilustrar las oportunidades del sector minero, Paz comparó la situación boliviana con la de Perú y Chile. De acuerdo con las cifras que citó, Perú moviliza cerca de 50.000 millones de dólares en minería estatal y privada, mientras Chile alcanza alrededor de 65.000 millones. A partir de esa comparación, planteó que tanto la minería estatal como la privada pueden crecer en Bolivia si el país se abre a la inversión internacional.
El financiamiento también forma parte de la gira. Paz mencionó gestiones ante el BID, la CAF y el Banco Mundial para impulsar infraestructura, crédito y actividad productiva. En ese marco, afirmó que cada vez que sale al exterior regresa con recursos para invertir en carreteras, hospitales y colegios.
El mandatario insistió en que Bolivia atraviesa un “cambio estructural” de su economía y sostuvo que los recursos externos deben acompañar esa transición para luego dinamizar el emprendimiento privado. Señaló que el objetivo es que el dinero conseguido sirva para la gente, para que pueda acceder a crédito barato, desarrollar su sector privado y poner en marcha negocios propios.
La reunión con Rubio fue la primera de una serie de encuentros previstos durante la Asamblea General de Naciones Unidas. El canciller Héctor Huanca adelantó a EL DEBER que también están programadas reuniones con autoridades de Brasil, Paraguay, Israel, Colombia, Venezuela, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Singapur, Uruguay, Ecuador y Francia, además de Estados Unidos, como ocurrió ayer.
Paz intervendrá el jueves 24 de septiembre por primera vez como jefe de Estado ante la Asamblea General. Ese mismo día, que coincide con los 216 años de la gesta libertaria de Santa Cruz, anunció que enviará un mensaje por la efeméride.