El fotoperiodismo boliviano despide este sábado a Víctor David Gutiérrez Guzmán, conocido ampliamente como ‘Chepe’, quien falleció en La Paz tras una trayectoria de más de tres décadas dedicada a la cobertura informativa y al registro de la vida política del país.
Su muerte generó una ola de mensajes de dolor y pesar en redes sociales, donde colegas, amigos y personas vinculadas al ámbito periodístico expresaron su reconocimiento a la labor que desarrolló a lo largo de su carrera. En las redacciones donde trabajó, Gutiérrez fue recordado tanto por su talento detrás de la cámara como por la cercanía con la que se relacionaba con sus compañeros de trabajo.
A lo largo de su vida profesional pasó por los periódicos La Razón, Página Siete y La Prensa, medio en el que cumplió su última etapa como editor. Su nombre quedó asociado a una forma de ejercer el fotoperiodismo que combinaba oficio, sensibilidad y una presencia constante en los escenarios de mayor relevancia informativa.
Entre los capítulos más destacados de su trayectoria figura su trabajo como fotógrafo de gobierno durante seis años. En ese periodo retrató a seis mandatarios: Hugo Banzer, Jorge Quiroga, Gonzalo Sánchez de Lozada, Carlos Mesa, Eduardo Rodríguez Veltzé y Evo Morales, dejando un registro visual de una etapa clave de la historia política boliviana.
Gutiérrez nació en Cochabamba y pasó parte de su infancia en el centro minero de Catavi. Más adelante vivió un año en Venezuela y 12 en Argentina, donde estudió producción televisiva, edición y camarografía en Buenos Aires, una formación que complementó su experiencia en el trabajo periodístico.
En marzo de este año, familiares y amigos impulsaron una campaña solidaria para ayudar a cubrir sus gastos médicos, luego de que enfrentara una intervención quirúrgica de gran complejidad a causa de problemas de salud que lo aquejaban en los últimos años.
Con su fallecimiento, el periodismo boliviano pierde a un profesional que dedicó décadas a documentar acontecimientos políticos y sociales del país desde la fotografía, y que también dejó una huella humana entre quienes compartieron con él largas jornadas de trabajo.