La Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS) pidió este sábado 7 de noviembre al papa León XIV una respuesta institucional “justa y definitiva” frente a las denuncias de abusos sexuales contra menores cometidos principalmente por jesuitas en distintas misiones de Bolivia. El pronunciamiento se produjo mientras el pontífice realiza su visita a Uruguay, Argentina y Perú, y fue difundido mediante una carta abierta en la que la organización insiste en que la crisis de abusos en el país no ha recibido una respuesta adecuada por parte de la Iglesia.
En su mensaje, la CBS sostuvo que, pese a las denuncias formales presentadas ante la Conferencia Episcopal Boliviana, la Nunciatura Apostólica y el cardenal Toribio Ticona, los casos han quedado marcados por la impunidad. La organización atribuyó esa situación a un “andamiaje institucional que facilitaba sus crímenes y los protegía”, al tiempo que señaló responsabilidades que alcanzan tanto a la Compañía de Jesús en España y Bolivia como a la Curia General de la orden en Roma.
Además de reclamar justicia, la comunidad pidió al Papa que reserve un espacio en su agenda para escuchar directamente a las víctimas de abuso clerical en Bolivia durante su paso por Sudamérica. El planteamiento busca trasladar el reclamo a la máxima instancia de la Iglesia católica, ante la falta de una respuesta que, según la CBS, haya sido suficiente para atender la magnitud de los hechos denunciados.
La carta menciona varios casos graves documentados a lo largo de décadas, en su mayoría vinculados a jesuitas ya fallecidos. Entre ellos figura el Hogar de Niños Huérfanos de Tacata, en Cochabamba, donde la organización habla de cerca de 150 víctimas presuntamente abusadas por al menos cinco jesuitas. También cita Colonia Piraí, en Santa Cruz, donde identifica otras 150 víctimas de sacerdotes y laicos señalados por violación serial. A ello suma 35 víctimas en la ONG Defensa de Niños Internacional, así como 400 víctimas en el colegio Juan XXIII, en Cochabamba, donde la CBS ubica a cinco jesuitas que ejercían como directores, educadores, enfermeros y guías espirituales.
Entre los casos más notorios está el del jesuita español Alfonso Pedrajas, fallecido en 2009. Su nombre cobró relevancia pública tras la publicación de una investigación de El País el 30 de abril de 2023, basada en el diario del religioso, en el que se refería a los presuntos abusos cometidos contra decenas de niños mientras dirigía el colegio Juan XXIII desde 1971. Por este caso, los exprovinciales españoles Marcos Recolons y Ramón Alaix fueron sentenciados a un año de prisión por encubrir los abusos de Pedrajas contra menores.
La CBS también recordó que recientemente pidió al Arzobispado de Cochabamba la excomunión de ambos sacerdotes, pero esa instancia respondió que no tiene competencia para atender esa solicitud. En la misma carta, la organización incluyó el caso del cura español Luis Roma, fallecido en 2019, a quien atribuye abusos contra más de 75 niñas indígenas guaraníes. Ese expediente es investigado junto a cuatro ex altos mandos jesuitas por encubrimiento de violación agravada, y la orden admitió la verosimilitud de los abusos.
Con este nuevo llamado, la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes vuelve a colocar en el centro la persistencia de la impunidad institucional y traslada su reclamo al ámbito internacional, en un contexto en el que la Iglesia católica enfrenta la exigencia de pasar de las admisiones formales a acciones reparadoras concretas.