Una alerta internacional emitida por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos permitió a la Policía Boliviana ubicar y aprehender en Tupiza, Potosí, a un hombre de 30 años sospechoso de transmitir en vivo actos de autolesión a través de plataformas digitales con alcance internacional. La investigación también busca establecer si el implicado habría incitado a otras personas, entre ellas menores de edad, a reproducir ese tipo de conductas.
El comandante departamental de la Policía de Potosí, coronel Villazón, explicó que la notificación llegó por la vía de Interpol luego de que sistemas de monitoreo internacionales detectaran transmisiones en las que el investigado se provocaba heridas. Según relató, el contenido podía ser visto desde distintos países.
“Estaba transmitiendo en vivo cómo se estaba cortando y por eso hemos operado en Tupiza”, señaló a EL DEBER la autoridad policial, al confirmar que el material difundido tenía alcance fuera del país.
Villazón indicó que la información fue conocida por las autoridades locales durante la mañana del lunes y que ese mismo día se activó un operativo de búsqueda que permitió identificar y localizar al sospechoso. “A mí me han hecho conocer en la mañana y en la tarde lo estaba buscando por todo Tupiza hasta encontrarlo”, afirmó.
Durante la intervención, los investigadores hallaron indicios que, según la Policía, coinciden con las autolesiones que el hombre presuntamente mostraba en sus transmisiones. En la habitación donde fue encontrado había abundantes manchas de sangre y un corazón dibujado en una de las paredes con las iniciales de una mujer.
“Cuando hemos encontrado la habitación, hemos visto manchas hemáticas, un charco grande y también había puesto un corazón con las iniciales de una chica, con su propia sangre, en la pared”, detalló Villazón.
El jefe policial precisó que la sangre pertenecía al propio investigado, quien además presentaba heridas en el pecho. Estos elementos forman parte de las diligencias destinadas a establecer cómo se realizaron las transmisiones y si hubo participación de otras personas.
Uno de los puntos centrales de la investigación es determinar si los contenidos difundidos pudieron inducir a conductas similares en otros usuarios. La Policía intenta identificar a quienes interactuaban con el sospechoso y establecer si entre ellos había menores de edad o personas fuera de Bolivia.
Villazón remarcó que las plataformas digitales permiten que este tipo de material llegue a audiencias internacionales. “No era solamente para Bolivia, era para todo el mundo, para todos los países, para quienes ingresaban a su canal”, sostuvo.
De acuerdo con la autoridad, personal especializado trabaja en el análisis del material digital para identificar posibles víctimas, seguidores y eventuales participantes de las transmisiones. “Estamos comenzando con la investigación para ver si hay algunas otras personas que por imitación puedan hacer eso. Estamos trabajando con el grupo para que haga el desdoblamiento, pero eso lleva tiempo”, explicó.
Por ahora, la Policía no ha precisado cuántas personas podrían haber resultado afectadas ni confirmó la existencia de víctimas identificadas en territorio boliviano.
El caso fue intervenido por hechos que podrían estar vinculados con la instigación pública a delinquir y conductas relacionadas con la inducción al suicidio, aunque la tipificación penal deberá ser evaluada por el Ministerio Público. En ese marco, Villazón consideró que el aprehendido también requiere atención especializada en salud mental.
“Más que querer cautelarlo, necesita asistencia psicológica y psiquiátrica”, manifestó.
El comandante explicó que será la Fiscalía la instancia encargada de definir si existen elementos suficientes para una imputación y para solicitar medidas cautelares, además de valorar una eventual evaluación psicológica o psiquiátrica. “Nosotros mostramos los hechos, pero ellos van a evaluar si es pertinente acusarlo por la comisión de estos delitos o llevarlo a una evaluación psicológica y psiquiátrica”, sostuvo.
Según la información policial, el investigado vive con su padre y trabaja en un club nocturno de Tupiza, aunque todavía no se ha determinado qué funciones cumple en ese establecimiento.
Interpol mantiene coordinación internacional para identificar posibles víctimas
Villazón confirmó además que la Policía de Potosí ya remitió un informe sobre el operativo a las instancias nacionales de Interpol, con el objetivo de comunicar los resultados de la intervención y continuar el intercambio de información con autoridades internacionales. “Nosotros, a través de Interpol Potosí, ya hemos hecho conocer a la nacional de Interpol para que informe de esta operación”, afirmó.
Añadió que la coordinación seguirá activa