En un acto realizado en San Francisco, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, volvió a defender la actividad hidrocarburífera y minera como parte del camino para impulsar el desarrollo del país, al sostener que ambas no están reñidas con el medio ambiente siempre que se cumpla la ley. La intervención se dio en medio de la entrega de tanques de agua en la zona y estuvo marcada por un tono crítico hacia quienes cuestionan la exploración petrolera en Tarija.
Sin mencionar nombres, el Mandatario arremetió contra los comentaristas que se oponen a la actividad petrolera en el departamento. “No puede ser que Tarija tenga tanto gas y cuarto loquitos digan, perdón que le diga de esta manera, que esto no se puede hacer, el país necesita comer”, expresó, al insistir en que el gas no debe verse como un elemento incompatible con el cuidado ambiental.
Paz Pereira también cuestionó lo que consideró trabas políticas al desarrollo regional. Señaló que no se puede frenar el progreso de los tarijeños y de los bolivianos “por excusa política”, y afirmó que en Tarija existe abundancia de gas. En ese contexto, aludió a personas que escriben en periódicos y a quienes llamó “opinadores”, a quienes acusó de no producir nada y de dedicarse a criticar y destruir en lugar de construir.
El Presidente amplió su argumento al señalar que el gas podría sostener al país durante décadas y que también existen reservas en Santa Cruz, Chuquisaca y el norte de La Paz. Según dijo, el problema fue la falta de inversión en anteriores administraciones. “Como dijo Sara (Armella, alcaldesa de El Puente) se gastaron la plata y ahora con lo poquito que tenemos estamos comenzando a arrancar”, manifestó, para luego pedir unidad en medio de la actual crisis y recordar que las familias se conocen en los momentos difíciles, no en la bonanza.
Durante su discurso, también se refirió a las tres leyes impulsadas por su gobierno, entre ellas la de Inversión y la de Minería. Sostuvo que estas normas buscan atraer capital y desarrollar sectores productivos que, a su juicio, tampoco deberían estar enfrentados con el medio ambiente. Planteó que este es el momento de transformar el país y dejar atrás el mal gasto, apostando por un uso adecuado de los recursos para producir y dinamizar otras áreas como el turismo.
Paz Pereira insistió en que Bolivia ha quedado “quebrada” tras 20 años y cuestionó la utilidad de varias obras levantadas en ese tiempo. En medio de su intervención, mencionó que no se come cemento, sino lo que se produce, y aludió a la zona donde se encontraba, destacando la producción de durazno. Afirmó que la producción genera empleo y crecimiento, y que las leyes impulsadas por su administración buscan precisamente ese objetivo, además de promover que los recursos se queden en las regiones. En ese marco, reiteró que el Gobierno también pelea por el 50 50.
En la misma actividad, el Mandatario entregó 110 tanques grandes para el almacenamiento de agua, que contarán con sus propios captadores. Además, informó que en la zona se construyen nueve cuasi represas y adelantó que también se entregarán establecimientos educativos. Finalmente, pidió a la alcaldesa de El Puente sumarse al plan para enfrentar al Super Niño, en un contexto en el que, según dijo, se están captando 4.500 millones de dólares para todo el país con el fin de mitigar los efectos del fenómeno climático en curso y buscar soluciones frente a la sequía y las inundaciones.