Tras cumplir una suspensión de ocho meses por dopaje, Ramiro Vaca ha regresado oficialmente a la actividad futbolística. El mediocampista, que estaba inhabilitado desde mayo de 2025, quedó habilitado nuevamente desde el 13 de enero de 2026 y ya forma parte de la concentración de la Selección Boliviana. Su inclusión en la lista de convocados por el entrenador Óscar Villegas para los próximos partidos amistosos marca su retorno tras 245 días fuera de las canchas.
La sanción impuesta a Vaca se originó tras un control antidopaje en un encuentro de la Copa Libertadores 2025, donde se detectó la presencia de ostarina, una sustancia prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje desde 2008 debido a sus propiedades anabólicas. Aunque se estableció que la ingesta fue involuntaria, derivada de un producto contaminado, el jugador debió cumplir la totalidad del castigo, que comenzó a regir con la notificación oficial el 13 de mayo de 2025 y culminó el 13 de enero de 2026.
Durante el periodo de suspensión, Vaca mantuvo su preparación física con entrenamientos individuales y, poco antes de finalizar la sanción, recibió permiso para reincorporarse a las prácticas con su club, Bolívar. Su retorno a la Selección Nacional se concretó rápidamente, siendo una de las novedades en la convocatoria para los partidos amistosos programados en enero: el 18 contra Panamá y el 25 frente a México, encuentros clave en la preparación para el repechaje mundialista.
El futbolista expresó su satisfacción por volver a representar a su país. Manifestó que este regreso era un momento muy esperado y que está comprometido a trabajar con dedicación para contribuir al equipo en esta etapa decisiva. Con su incorporación, la Selección Boliviana recupera un mediocampista fundamental, quien tras superar esta adversidad se perfila nuevamente como un elemento clave en el proyecto deportivo liderado por Óscar Villegas
