Mientras sectores afines a Evo Morales preparan nuevas movilizaciones contra el Gobierno, el presidente Rodrigo Paz lanzó este domingo un mensaje frontal contra los bloqueos y advirtió que esa vía, a su juicio, representa una amenaza directa para la vida y la economía del país.
En una entrevista con Bolivia TV, el mandatario sostuvo que Bolivia necesita mirar hacia adelante después de haber quedado, según dijo, “arrasada”. En ese contexto, llamó a construir un futuro basado en la esperanza, el sentido de pertenencia, la producción y la defensa de la democracia. También rechazó el narcoterrorismo, las amenazas y los bloqueos, a los que calificó de forma tajante.
“Ahora que nos dejaron un país arrasado, (hay que) visualizar un futuro con esperanza, con sentido de pertenencia, con sentido de producción, con defensa de la democracia, no al narcoterrorismo, no a las amenazas, no al bloqueo, el bloqueo es la muerte”, afirmó Paz.
El presidente fue más allá y aseguró que quienes promueven esa medida están afectando directamente a la población. Según dijo, pedir un bloqueo equivale a pedir que falte oxígeno en una ambulancia o en un hospital, que el pollo suba de precio y llegue más caro a los mercados, o que se impida exportar. En su criterio, eso significa “matar la economía” y “matar a la familia”.
“El que pide bloqueo está pidiendo muerte, está pidiendo que le falte oxígeno a la ambulancia o al hospital, que el pollo se encarezca y llegue caro a los mercados, que no podamos exportar, o sea, matar la economía, matar a la familia, eso no (puede volver a ocurrir), esos no son compatriotas, esos son traidores”, sostuvo.
Las declaraciones del mandatario se producen en medio de anuncios de nuevas acciones de protesta por parte de organizaciones cercanas al expresidente Evo Morales, que prevén generar un nuevo conflicto desde el 13 de octubre. Entre las medidas anunciadas figura una marcha desde Patacamaya hasta la ciudad de La Paz, y uno de sus dirigentes incluso aseguró que intentarán “sacar” al Gobierno.
Paz insistió en que el país quiere democracia y no narcoterrorismo, y expresó su expectativa de que ese mensaje haya llegado también al Chapare, considerado el principal bastión político de Morales.
“Lo que Bolivia quiere es que sus familias tengan derecho a tener un mejor futuro, no ideologías, sino producir y desarrollar (…). La ideología no da de comer, lo que da de comer es producir”, remarcó.