El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, anunció este jueves 15 de octubre que sostendrá encuentros bilaterales con cinco mandatarios sudamericanos con el objetivo de avanzar en acuerdos comerciales, fronterizos y de desarrollo, en una agenda que busca reforzar la integración regional y dar un giro a la política exterior del país.
Durante su intervención, el jefe de Estado explicó que la estrategia de su administración apunta a reemplazar los antiguos conflictos históricos por una visión centrada en el futuro, el consenso y la generación de oportunidades. En ese marco, confirmó que la agenda internacional incluye a Chile, Perú, Brasil, Paraguay y Argentina, países con los que Bolivia pretende establecer mecanismos de cooperación y entendimiento.
Paz Pereira señaló que los cinco presidentes visitarán Bolivia y que, a su vez, él viajará a esas naciones como parte de una serie de reuniones bilaterales. Según adelantó, en pocos días participará en un encuentro con Perú, donde se abordarán temas vinculados al comercio y al movimiento de mercaderías entre ambos países. Al respecto, remarcó que por esa vía “sale mercadería, entra mercadería del Pacífico”, en referencia al intercambio que considera clave para la economía boliviana.
El mandatario también puso énfasis en el papel estratégico de regiones como El Alto, Oruro y Potosí, a las que describió como puntos centrales para el flujo de mercancías hacia y desde el océano Pacífico. En esa línea, mencionó la relevancia de mantener relaciones estables con los países vecinos para que el comercio resulte favorable a los bolivianos y contribuya al desarrollo de los sectores productivos.
Dentro de ese enfoque, Paz Pereira aludió a la situación de los más de 60.000 bolivianos que viajan temporalmente a Chile para trabajar en la agricultura. Aunque expresó su deseo de que en el futuro puedan permanecer en Bolivia y desarrollar allí sus actividades, sostuvo que por ahora resulta necesario avanzar en acuerdos bilaterales que permitan proteger sus derechos mientras continúan esos desplazamientos laborales.
El Presidente insistió en que la mesa del diálogo será una herramienta central de su política exterior y llamó a dejar atrás las confrontaciones del pasado. Afirmó que el presente y el futuro deben estar orientados al desarrollo y no a repetir disputas históricas, al remarcar que las nuevas generaciones necesitan oportunidades y no cargar con conflictos heredados.
La hoja de ruta anunciada por el Gobierno contempla ampliar de manera progresiva estos encuentros binacionales hacia Paraguay, Argentina y Brasil, en el marco de una diplomacia enfocada en el comercio, la integración regional y la protección de los trabajadores migrantes. Con ello, la administración de Rodrigo Paz busca consolidar una relación más pragmática con sus vecinos y abrir paso a una etapa de mayor cooperación en Sudamérica.