El presidente Rodrigo Paz y los nueve gobernadores del país se reunirán este lunes en Cobija, Pando, en un encuentro orientado a avanzar en la implementación del programa de descentralización 50/50, una propuesta que busca redistribuir los recursos económicos entre el Gobierno central y las regiones. La cita apunta a definir los pasos iniciales para poner en marcha este modelo a partir de 2027.
La reunión está programada para las 09:30 y contará con la presencia de ministros de Estado y autoridades departamentales. Durante la jornada, las mesas técnicas trabajarán sobre seis áreas consideradas clave: salud, educación, desarrollo productivo, economía, energía y minería. El objetivo es avanzar en la propuesta de redistribución de recursos y fortalecer la autonomía de los departamentos.
La iniciativa plantea modificar la forma en que se distribuyen los ingresos nacionales, tomando en cuenta que actualmente el nivel central concentra más del 80% de los recursos estatales. En ese contexto, las gobernaciones impulsan una redistribución progresiva que permita a los departamentos disponer de mayores recursos para atender sus necesidades.
Paz plantea modernizar el Estado
En la antesala del encuentro, el presidente Rodrigo Paz sostuvo que el programa 50/50 busca promover la modernización y el desarrollo de los nueve departamentos, además de generar estabilidad económica y atraer inversiones nacionales y extranjeras.
“El concepto no es que Bolivia falla, es el Estado el que falla. Debemos construir un 50-50 que nos permita saltar, modernizar y desarrollar a la patria”, afirmó el domingo durante un acto en Pando por la conmemoración de la Batalla de Bahía.
El mandatario también cuestionó el centralismo y la burocracia estatal, a los que atribuyó dificultades para el desarrollo de las regiones menos atendidas. Según dijo, el proceso debe involucrar tanto a las gobernaciones como al Gobierno nacional para definir prioridades y promover el desarrollo regional.
Reformas legales y aplicación gradual
Entre los temas previstos para la reunión figura también la definición de una ruta de implementación progresiva, junto con las modificaciones normativas necesarias y la revisión de competencias y mecanismos de distribución de recursos.
La propuesta contempla iniciar su aplicación desde la gestión 2027 e incorporar gradualmente los impuestos nacionales, con la perspectiva de consolidar el modelo hasta 2031.
Para hacer posibles estos cambios, se prevé analizar reformas legales que deberán ser tratadas por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Las autoridades regionales esperan que durante este año se avance en los instrumentos normativos necesarios para poner en marcha la redistribución.
La reunión de Cobija busca dar continuidad a las conversaciones entre el Ejecutivo y las gobernaciones, con el fin de establecer cómo se aplicará el modelo 50/50 y cuáles serán los primeros pasos para su implementación.