María René Soruco, la gobernadora electa de Tarija, ha comenzado su gestión en un contexto de desafíos significativos. Con más del 70% de apoyo en las elecciones, Soruco ha dado inicio al proceso de transición en la Gobernación, marcando así el final de una etapa electoral y el comienzo de una nueva administración que se centrará en un análisis profundo del estado financiero de la institución.
El primer paso de Soruco fue reunirse con el actual gobernador, Oscar Montes, para llevar a cabo el traspaso de información técnica y administrativa. Este encuentro no solo simboliza un cambio de mando, sino que también establece las bases para una transición que se enfocará en el diagnóstico económico del departamento. Acompañada por su vicegobernador electo, Gonzalo Ávila, quien liderará el equipo técnico, Soruco ha empezado a recibir informes sobre la situación financiera actual, incluyendo activos, deudas y compromisos pendientes.
La situación que enfrenta la nueva administración es compleja. Las restricciones presupuestarias y la caída en los ingresos son factores que complican aún más la tarea. La gobernadora electa ha reconocido la existencia de obligaciones acumuladas y ha subrayado la necesidad de realizar un análisis exhaustivo para entender completamente el estado real de la Gobernación. “Sabemos que hay deudas y responsabilidades por atender. Vamos a hacer una evaluación seria para tomar decisiones responsables”, afirmó Soruco.
Además de abordar los problemas financieros, Soruco está buscando establecer un diálogo constructivo con los gobiernos municipales y el nivel central. Su objetivo es crear consensos que permitan enfrentar la crisis económica del departamento. En este sentido, también ha comenzado a conformar su equipo político, destacando la inclusión del exgobernador Mario Cossío como asesor, lo que añade un componente simbólico a su gestión.
En paralelo a sus esfuerzos por consolidar una administración efectiva, Soruco participará en una reunión convocada por el presidente Rodrigo Paz el 24 de abril en La Paz. Este encuentro tiene como finalidad discutir propuestas sobre la redistribución de recursos entre el gobierno central y las regiones, algo fundamental para los gobiernos subnacionales.
Mientras tanto, Adrián Oliva, exgobernador y líder de la oposición desde su bancada Patria en la Asamblea Legislativa Departamental, ha manifestado su intención de asumir un rol de “oposición constructiva”. Con 14 legisladores en su bancada, Patria se posiciona como un actor clave en la gobernabilidad del nuevo gobierno. Oliva ha expresado su disposición a colaborar con Soruco para garantizar que se cumplan los planes propuestos durante su campaña electoral.
Este enfoque colaborativo es poco común en la política local y refleja un deseo mutuo por parte tanto del oficialismo como de la oposición para centrarse en la reactivación económica del departamento. Oliva ha instado a Soruco a cumplir con sus compromisos programáticos y se ha ofrecido a compartir sus propias propuestas para contribuir al desarrollo regional.
Desde el equipo de Soruco han respondido positivamente a este llamado al diálogo. La gobernadora electa ha enfatizado que los disensos son parte esencial del proceso democrático y ha reafirmado su disposición para trabajar con todas las fuerzas políticas presentes en Tarija.
La transición no solo representa un cambio administrativo; también implica una reconfiguración política que podría influir significativamente en cómo se aborda la crisis económica actual. La capacidad para articular esfuerzos entre el Ejecutivo y el Legislativo será crucial en este período donde los recursos son limitados y las demandas sociales continúan aumentando.
Finalmente, esta transición local también está conectada con movimientos a nivel nacional. La convocatoria del presidente Rodrigo Paz a los gobernadores electos busca establecer espacios de coordinación ante cuestionamientos sobre la sostenibilidad financiera regional. Este contexto hace que iniciativas como la redistribución 50/50 y revisiones competenciales cobren relevancia nuevamente en las discusiones políticas actuales.
