La exdirectora de la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), Teresa Morales, enfrenta una denuncia presentada ante la Fiscalía de La Paz por presuntamente haber utilizado esa institución para aplicar “mecanismos de extorsión” contra exautoridades, políticos y personas particulares, además de haber incidido negativamente en procesos electorales y de no haber respondido a más de 60 requerimientos del Viceministerio de Transparencia.
La acusación fue confirmada por el viceministro de Transparencia, Yamil García, quien informó a EL DEBER que su despacho recibió una denuncia contra Morales por presuntos manejos irregulares durante su gestión al frente de la UIF. Según explicó, la entidad habría sido usada con fines políticos y con efectos que alcanzaron el ámbito electoral. García sostuvo que la institución “se había convertido en una estructura que generaba presiones de tipo financiero” y afirmó que, a través de ella, “se habría establecido mecanismos de extorsión a autoridades, ex autoridades, a personas privadas, a empresas”.
El viceministro añadió que, de acuerdo con la denuncia, durante la administración de Morales también se divulgó información que comprometía a políticos y candidatos, lo que —según su versión— evidencia una utilización indebida de la UIF. En ese marco, señaló además que el Viceministerio de Transparencia solicitó 65 informes a la UIF para indagar denuncias vinculadas con personajes políticos y sus familias, pero que esas solicitudes no fueron atendidas.
“Han sido 65 requerimientos que ha pedido el viceministerio y que nunca han sido respondidos por la UIF”, afirmó García, al insistir en que esos hechos muestran que la entidad dejó de cumplir un rol técnico financiero y pasó a tener una fuerte incidencia política y económica.
Por esos antecedentes, la denuncia contra Morales Olivera fue presentada por la presunta comisión de incumplimiento de deberes, uso indebido de información privilegiada y revelación de secreto profesional. El informe de inicio de investigación fue remitido el 27 de octubre a un juez de instrucción anticorrupción de La Paz por la fiscal Lizeth Genara Carvajal Limachi.
Morales rechazó de forma tajante las acusaciones. Aseguró que es “absolutamente falso” que durante su gestión en la UIF haya omitido enviar los 65 requerimientos mencionados y sostuvo que en su administración “no existe ninguna omisión de ningún informe”. La exautoridad manifestó su disposición a colaborar con la investigación y pidió que se realicen auditorías a todas las gestiones de la UIF.
La exdirectora también señaló que no fue notificada formalmente con ninguna denuncia, aunque dijo que desde hace dos semanas ya conocía que se preparaba un proceso penal en su contra, a partir del anuncio realizado el 16 de octubre por Diego Alejandro Barboza Zeballos, entonces director de la UIF. Una semana después, Barboza apareció en la lista de “desvisados” publicada por el gobierno de Estados Unidos y fue apartado del cargo.
Morales presume que la denuncia en su contra está vinculada con tres casos. Uno de ellos, según explicó, se relaciona con una investigación de la UIF contra Carlos Mesa por presuntamente haber recibido montos altos de dinero de un partido político para ser candidato a vicepresidente. Por ese hecho, recordó que Jimena Valdivia presentó una denuncia contra ella por incumplimiento de deberes.
El segundo caso, también vinculado a Mesa, estaría relacionado con la presunta conexión con el caso Odebrecht y supuestos cobros de coimas en la construcción de caminos. El tercero tendría que ver con el seguimiento que la UIF hizo al caso de los “papeles de Panamá”, a partir de un informe enviado por la Asamblea Legislativa con una lista de más de 100 personas, entre ellas Samuel Doria Medina, Fernando Camacho y Branko Marinkovic.
“No he pedido cuentas de nadie porque esa investigación de los papeles de Panamá era con cuentas de Panamá y la UIF no ha pedido nada de Panamá, pero sí sé que esos casos en vez de hacerles seguimientos si se han cerrado durante la gestión de la señora Ana María Morales”, declaró Teresa Morales a EL DEBER.