El representante del transporte Federado de Cochabamba, José Orellana, afirmó que las autoridades municipales de Puerto Villarroel ya habían sido alertadas sobre la posibilidad de que el conflicto entre transportistas en Ivirgazama derivara en una escalada de violencia.
Sus declaraciones surgieron tras los enfrentamientos registrados en esa localidad, donde el choque por rutas dejó vehículos quemados y una sede de transporte destruida. Orellana sostuvo que, cuando una situación impide trabajar y vulnera derechos fundamentales, no basta con intentar resolverla únicamente desde el ámbito municipal.
“Cuando hay una acción que no te permite trabajar, que incurren en tus derechos al trabajo y a tus derechos fundamentales y las autoridades municipales tratan de solucionar el problema, sin la participación del órgano jurisdiccional y de la Policía, entonces no se llega a una solución real”, señaló.
El dirigente insistió en que la falta de intervención de instancias como la Policía y el órgano jurisdiccional termina por impedir una salida efectiva a este tipo de conflictos, que en este caso ya habían generado tensión previa en la zona de Ivirgazama.