El papa León XIV continúa su recuperación en el Policlínico Gemelli de Roma, donde permanece hospitalizado tras la operación a la que fue sometido el martes por un adenocarcinoma, un tipo de cáncer de pulmón. Fuentes vaticanas informaron este jueves que el pontífice pasó bien la noche, se levantó y desayunó con normalidad.
La intervención quirúrgica se realizó el martes por la tarde y consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía videoasistida. Desde entonces, el estado del papa ha seguido una evolución que el Vaticano describe como favorable dentro del posoperatorio esperado.
En el último parte médico difundido este miércoles por la Santa Sede, se indicó que León XIV presenta una evolución posoperatoria normal. Además, los análisis de sangre y la radiografía de tórax practicados ese mismo día arrojaron resultados “dentro de los límites normales para el tipo de intervención realizada”.
Durante la jornada del miércoles, el pontífice también comenzó a caminar y a realizar fisioterapia respiratoria. Por la tarde, concelebró misa en la décima planta del hospital, según precisaron fuentes vaticanas.
La previsión de la Santa Sede es que el papa permanezca ingresado alrededor de una semana. En paralelo, el Vaticano ha cancelado sus compromisos oficiales hasta el próximo 20 de octubre, aunque la duración exacta de la hospitalización dependerá de cómo evolucione su estado clínico.
Por ahora, los partes médicos no mencionan tratamientos posteriores. Sigue pendiente, además, conocer los resultados de los análisis moleculares de los tejidos y de los ganglios linfáticos extraídos durante la intervención, que servirán para valorar posibles tratamientos.