Las obras del Hospital Oncológico de Tarija permanecen paralizadas desde hace dos meses debido a ajustes técnicos y financieros que han modificado el cronograma inicial y empujan la entrega del proyecto, prevista en un principio para el 31 de diciembre, hasta por lo menos febrero de 2027.
Así lo informó este miércoles el secretario departamental de Obras Públicas, Hugo Alexander Vladislavic, quien explicó que la suspensión se produjo en junio porque aún está pendiente que el Ministerio de Salud remita las especificaciones técnicas del acelerador lineal que será instalado en el centro. A partir de esa información, indicó, recién podrá definirse el tamaño del búnker y avanzar con su construcción.
Según la autoridad, se trata de una competencia del gobierno central y, por ello, la Gobernación ha insistido en la necesidad de contar con una definición. Dijo que el pedido fue planteado tanto por escrito como de manera verbal en reuniones realizadas en La Paz y en Tarija, aunque hasta ahora no existe una fecha concreta para la entrega de esos datos.
Vladislavic detalló que la ejecución del búnker demanda alrededor de seis meses y que debía comenzar en julio para concluir a fin de año. Sin embargo, al haberse frenado los trabajos, el plazo se extiende al menos dos meses más. En ese sentido, advirtió que mientras más tarde la definición sobre el acelerador lineal, mayor será el retraso de la obra.
La autoridad sostuvo que ese tiempo podría ser compensado legalmente, aunque remarcó que lo más preocupante es que el hospital no llegue a concluirse en el plazo esperado. Recordó además que se trata de una obra largamente esperada por la población tarijeña y que el proyecto se arrastra desde hace 10 años.
El secretario también atribuyó parte del retraso a la burocracia y mencionó que existe un “peloteo” entre el Ministerio de Salud y la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (AISEM). Afirmó que, por ley, la AISEM está obligada a tratar el equipamiento, pero que desde esa instancia señalan que la responsabilidad corresponde al Ministerio de Salud.
Pese a las demoras, Vladislavic aseguró que los recursos para la infraestructura están garantizados y que provienen de un crédito asumido por el Ejecutivo Departamental. En cuanto al equipamiento, señaló que es un compromiso del gobierno nacional y estimó que podría costar entre 70 y 80 millones de bolivianos.
De acuerdo con los datos expuestos, la obra presenta hasta ahora un avance físico del 70%. La construcción del búnker representa el 25% del proyecto, mientras que el resto corresponde a trabajos menores, como la pintura. En términos presupuestarios, la ejecución es ligeramente superior debido a que ya se realizó un adelanto.