El Betis volvió a la Liga de Campeones 21 años después y lo hizo con una victoria de mérito en el estadio Pierre Mauroy, donde remontó al Lille francés por 2-3 en un partido intenso, cambiante y resuelto con un doblete de Marc Bartra y un tanto del irlandés Troy Parrott. El conjunto local terminó además con diez futbolistas por la expulsión de Ethan Mbappé al inicio de la segunda parte, una acción que terminó de inclinar un duelo ya muy abierto desde la primera mitad.
El encuentro enfrentó a dos equipos que llegaban con ambición y con argumentos parejos, ambos estrenándose esta temporada en la máxima competición continental. En los banquillos también había un contraste generacional evidente: el debutante italiano Davide Ancelotti, de 37 años, al frente del Lille, y el chileno Manuel Pellegrini, de 72, dirigiendo al Betis en su regreso a la Champions. Los dos equipos aterrizaban en esta cita tras buenos resultados ligueros, con el Lille después de ganar al Toulouse por 0-1 y el Betis tras superar al Real Madrid por 1-0.
Ancelotti apostó por un once reconocible, con Ethan Mbappé, Perrin, el islandés Haraldsson y Ueda en ataque, dejando en el banquillo a Olivier Giroud. Pellegrini, por su parte, mantuvo a Isco Alarcón como eje del juego y situó a Antony y Riquelme en las bandas, además de introducir tres cambios respecto a su última alineación: Marc Bartra por el lesionado Diego Llorente, Junior Firpo por Fran García y Troy Parrott por el colombiano Cucho Hernández.
El Betis comenzó mejor, con iniciativa y presencia en campo rival, aunque el Lille fue creciendo poco a poco y encontró peligro sobre todo a través de Ethan Mbappé por la derecha. El joven atacante francés fue decisivo en el 1-0, cuando puso un centro preciso que Ayase Ueda cabeceó sin oposición a los 12 minutos. El gol premió la primera llegada clara de los locales y castigó una defensa verdiblanca que no logró ajustar bien la marca.
Pese al golpe, el equipo español mantuvo el control del juego durante buena parte del primer tiempo, aunque le faltó precisión en los metros finales. Esa insistencia tuvo premio en el minuto 33, cuando Marc Bartra apareció desde atrás para cabecear a la red un centro de Fornals y firmar el empate. El partido, sin embargo, siguió muy abierto y apenas tres minutos después el Lille recuperó la ventaja en otra acción a balón parado: Alexsandro Ribeiro remató de cabeza un córner y puso el 2-1 a nueve minutos del descanso. Antes del intermedio, Parrott tuvo una ocasión clara tras un centro de Isco, pero no acertó a convertirla.
La segunda parte cambió por completo en apenas unos minutos. El Betis salió con determinación y entre el 49 y el 53 volteó el marcador. Primero, Bartra volvió a marcar de cabeza al peinar una falta lanzada por Isco desde la izquierda; después, Parrott controló un pase de Riquelme y definió con un disparo cruzado para establecer el 2-3. El golpe fue doble para el Lille, que poco después se quedó con diez por la expulsión de Ethan Mbappé, sancionado con roja directa tras revisar el VAR una acción en la que golpeó con un codazo en la cara a Natan.
Con superioridad numérica y el marcador a favor, el Betis parecía tener el partido encarrilado, pero no terminó de manejar la ventaja con la comodidad esperada. Los cambios en ambos equipos alteraron el ritmo y el Lille, empujado por el orgullo, buscó el empate hasta el final. Giroud, recién incorporado al juego, tuvo una ocasión clara en la recta final, pero Valentín Gómez evitó el gol con una intervención decisiva. El conjunto de Pellegrini resistió ese último empuje y cerró en Francia un triunfo de gran valor en su regreso a la principal competición europea.