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El municipio de Yunchará atraviesa una situación financiera crítica que, según su alcalde, Pascual Díaz Condori, hace imposible cubrir todas las deudas acumuladas con recursos propios. La autoridad explicó que el presupuesto total de la gestión alcanza los 6 millones de bolivianos, pero casi todo ya está comprometido en obligaciones básicas, por lo que no queda margen para atender otros pagos.

Díaz Condori sostuvo que con los recursos que llegan del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) no es viable asumir las deudas pendientes, que se acercan a los 5 millones de bolivianos. Detalló que una parte importante del presupuesto se destina a salud, con un millón y medio de bolivianos, y a educación, con un millón 300 mil. A eso se suman los recursos destinados al pago de la Renta Dignidad para adultos mayores, el bono para personas con discapacidad y otras obligaciones de la Defensoría, que en conjunto representan otro millón de bolivianos.

De acuerdo con la explicación del alcalde, solo en esas obligaciones se consumen cerca de 4 millones de bolivianos. A ello se añade alrededor de un millón más en gastos de funcionamiento, entre los que se incluyen el presupuesto del Concejo Municipal, el pago a choferes de ambulancia y a responsables de internados. Con esa distribución, señaló, apenas queda una suma mínima para otras necesidades del municipio, como el apoyo a productores y ganaderos de camélidos.

La autoridad reconoció que, bajo esas condiciones, prácticamente no existe posibilidad de destinar recursos al pago de deudas heredadas de anteriores gestiones. También advirtió que la situación se complica por la falta de definiciones con la Gobernación respecto al 1% de sus ingresos por regalías que debe beneficiar a cada uno de los ocho municipios de Tarija.

Entre las obligaciones más pesadas que arrastra Yunchará figura la deuda con Setar por el consumo de energía eléctrica para el alumbrado público, que asciende a 4.5 millones de bolivianos desde 2012. A esto se suma otro compromiso pendiente por el uso de energía en unidades educativas y puestos de salud, que bordea los 900 mil bolivianos.

La crisis económica también impacta en el funcionamiento operativo del municipio. Díaz Condori confirmó que su maquinaria pesada permanece paralizada por la falta de diésel, lo que impide el trabajo de tractores y de la cisterna utilizada para transportar agua a la zona del río San Juan del Oro, donde ese recurso no es apto para el consumo. Según explicó, comprar combustible a 16 o 18 bolivianos por litro haría que los recursos municipales no alcancen ni para dos meses.

El alcalde informó además que Yunchará no cuenta con estación de servicio, por lo que actualmente se gestiona ante YPFB la instalación de un surtidor móvil.

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