Taylor Swift dejó de lado una de las noches más importantes de la televisión para volver a ocupar un lugar en las gradas de Arrowhead Stadium, esta vez para acompañar a Travis Kelce en el inicio de la temporada de la NFL. La cantante asistió al partido entre los Kansas City Chiefs y los Denver Broncos y compartió asiento con el actor Tom Cruise, en una de sus primeras apariciones públicas respaldando a su esposo desde que ambos se casaron durante el verano.
Su ausencia en los Emmy no pasó inadvertida. Swift, que suma 14 premios Grammy, optó por no viajar a Los Ángeles pese a que The Eras Tour: The Final Show estaba nominada en la categoría de mejor especial de variedades pregrabado. Sin embargo, el premio ya había quedado definido antes, durante la ceremonia de los Emmy de Artes Creativas, donde The Muppet Show se quedó con el reconocimiento.
La gala televisiva, de todos modos, encontró espacio para jugar con la posibilidad de que la artista apareciera. En uno de los segmentos grabados, el elenco de Law & Order: Special Victims Unit, con Mariska Hargitay al frente, intentaba averiguar si Swift asistiría a la ceremonia. La cantante terminó apareciendo al final del sketch, aunque encarnando a un personaje y no interpretándose a sí misma.
Aun así, la decisión estaba tomada. En lugar del Teatro Peacock, Swift eligió el estadio que ocupa un lugar simbólico en su historia con Kelce, el mismo escenario donde comenzó el vínculo entre ambos.
La relación nació después de que la cantante se presentara en Arrowhead Stadium. En aquella ocasión, Kelce intentó hacerle llegar una pulsera de la amistad, pero no consiguió conocerla. Más tarde recurrió a las redes sociales para invitarla a uno de sus partidos, y Swift aceptó asistir a un encuentro de 2023 frente a los Chicago Bears. Desde entonces, la relación se hizo pública y la pareja pasó a convertirse en una de las más seguidas del mundo del entretenimiento y el deporte.
La historia avanzó hasta el altar con una boda celebrada el 3 de julio en el Madison Square Garden, rodeada de numerosas figuras del espectáculo y del deporte. Adam Sandler ofició la ceremonia y Stevie Nicks se encargó de la presentación musical. Entre los invitados estuvieron Bradley Cooper, Zoë Kravitz, Hugh Grant, Ethan Hawke, Gigi Hadid, Karlie Kloss, Chris Rock y Steven Spielberg, además de varias figuras de la NFL como Tom Brady y compañeros de Kelce.
Jason Kelce, hermano de Travis y exjugador de los Philadelphia Eagles, describió la celebración como una fiesta posterior a una ceremonia especialmente emotiva.
Para la pareja, los últimos meses han estado marcados por cambios importantes. Mientras Swift atraviesa una etapa sin gira, Kelce ha seguido ampliando sus negocios. Entre sus movimientos recientes figura la compra de una pequeña participación en los Cleveland Guardians, franquicia vinculada a la ciudad natal del jugador.
En lo deportivo también hubo incertidumbre sobre su futuro. Tras una temporada complicada de los Chiefs, surgieron especulaciones sobre un posible retiro de Kelce. Finalmente, el jugador decidió regresar para disputar su decimocuarta temporada.
Kansas City cerró la campaña anterior con marca de 6-11, su primer balance negativo desde 2012. Además, Patrick Mahomes sufrió una lesión en los ligamentos de la rodilla izquierda. Ahora, ya recuperado, volvió a tiempo para el duelo ante los Broncos, mientras los Chiefs buscan recuperar protagonismo. Y en las tribunas, una vez más, Taylor Swift estuvo allí para acompañar a su esposo.